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LA “COMUNIDAD” JUDÍA, UNA FALACIA DE CLASE

La DAIA se autodenomina “Representación Política de la Comunidad Judía Argentina”. Cuando en ciencias sociales nos referimos al concepto “comunidad” estamos refiriendo a un todo indiferenciado[1], es por eso que la definición de DAIA se ajusta a un discurso hegemónico y que se pretende único.

Cuando analizamos la historia reciente de la Colectividad[2] Judía Argentina nos damos cuenta que la colectividad, como unidad, se quiebra a partir de la diversificación y estratificación social de los argentinos judíos. En efecto, en su origen los primeros inmigrantes judíos tenían una pertenencia de clase claramente popular (la mayoría eran proletarios, artesanos y pequeños comerciantes cuentapropistas que vendían en cuotas –los cuénteniks-), con la llegada del peronismo se produce un fenómeno de ascenso social debido al bienestar económico y la expansión del mercado interno, muchos pequeños comerciantes crecen y se vuelven industriales y sus hijos se vuelven profesionales liberales. Este proceso de transformación social tiene su correlato ideológico[3] pero no es exclusivo de Argentina, como muestra Enzo Traverso en su libro “El Final de la Modernidad Judía” se produce a escala global

En este período comienza a producirse la fractura, una primera ruptura de la unidad se produce con la creación de la OIA en 1947 y un segundo momento es cuando se expulsa de la colectividad al ICUF en 1952, una vez producidas estas fracturas, la colectividad deja de ser una expresión de la pluralidad y diversidad y se vuelve comunidad mientras se sostiene discursivamente lo opuesto.

Hace muchos años venimos viendo la gradual descomposición de la “comunidad” hasta su transformación en un instrumento de las fracciones más acomodadas, derechistas, intolerantes y reaccionarias de la colectividad judía, brevemente intentaré explicar algunos indicadores de esto:

  1. El claro alineamiento ideológico con la dictadura genocida expresado, por ejemplo en el agasajo de la Sra. Amalia De Pollack, dirigente histórica de la OSFA-WIZO a Raquel Hartridge de Videla, esposa del genocida Videla en el club CASA durante la propia dictadura genocida; junto al acto, a fines de 1977 en el Edificio Libertad, de la dirigencia de la DAIA junto a las máximas autoridades de la Marina para entregarles un libro de homenaje a Guillermo Brown escrito por Marcos Aguinis para homenajear a la institución que hacía dos años sostenía en funcionamiento el CCDTYE de la ESMA y coautora de un genocidio en el que desaparecieron casi 2000 argentinos de origen judío. Eso sin referirse al documentado maltrato a los familiares de desaparecidos que se acercaban a DAIA por ayuda (hecho documentado por múltiples libros, incluyendo “El Antisemitismo en Argentina” de Leonardo Senkman y “Los Judíos Bajo El Terror. Argentina 1976-1983” de Gabriela Lotesztein).
  2. El alineamiento de la dirigencia comunitaria al lado del gobierno neoliberal de Carlos Menem expresado en la carencia absoluta de crítica hacia los devastadores efectos del sus políticas, actuando, por un lado con su organización civil AMIA haciendo asistencialismo y reproduciendo a escala las políticas de “gestión de la crisis” aplicando políticas de ajuste que llevaron al cierre masivo de escuelas, clubes, centros comunitarios, sinagogas, etc. Y a través de su “pata política” llevaron a cerrar filas detrás del evidenciado encubrimiento a los autores del atentado contra la AMIA. Recordemos el episodio de Beraja yendo a Casa Rosada a disculparse ante Menem por el duro discurso de Diana Malamud en el acto del 18 de julio de 1996 y por el repudio de los asistentes al acto contra su persona.
  3. Las primeras incursiones para hacer jugar un rol activo a las instituciones comunitarias en la lucha política nacional impulsadas por “AMIA es de Todos”, agrupación partidaria del rabino y hoy diputado del PRO Sergio Bergman, que intentó por todos los medios impulsar al hoy Secretario de DD.HH. de la Nación Claudio Avruj a algún cargo ejecutivo, Primero en la AMIA, luego en la DAIA y que finalmente lo logran con el acto de repudio a la firma del Memorandum de Entendimiento con Iran realizado en la puerta del Museo del Holocausto de Buenos Aires el 14 de febrero de 2013 y que detonó una crisis política en dicha institución y posibilitó la “toma por asalto” del PRO quien se apoderó de dicha institución a través de impulsar la Presidencia de Avruj y de su socio, y pareja de Patricia Bullrich, Guillermo Yanco en la Vicepresidencia.
  4. La activa participación de la dirigencia en los intentos destituyentes del gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner a partir de la firma del Memorandum referido y, sobre todo, los graves hechos detonados a partir de la denuncia del Fiscal Alberto Nisman contra varios funcionarios de gobierno, incluyendo a la Presidenta y al Canciller Héctor Timerman; denuncia que, a pesar de haber sido desestimada por su inconsistencia por múltiples juristas y jueces como los Dres. Moreno Ocampo, Gil Laavedra, Servini de Cubría, Lijho, y otros incluyendo al Dr. Daniel Rafecas, altamente valorado por la comunidad en su momento por su compromiso y su trabajo por la justicia y por mantener viva la memoria de la Shoá, y hoy condenado, por los mismos dirigentes, al ostracismo por haber hecho lo mismo que siempre hace: impartir justicia. Su fallo desestimando la denuncia de Nisman enojó a “sus viudas” y porque los dejó desnudos en la “conspiración destituyente” de la que fueron (son) parte integrante
  5. El silencio actual de las instituciones comunitarias ante la aplicación de medidas de corte neoliberal que conducirán, indefectiblemente, a una nueva crisis y que ya están provocando muertes. Lo que preocupa, adicionalmente, es el silencio de la DAIA ante hechos altamente preocupantes como por ejemplo las declaraciones de Jaime Durán Barba diciendo que Hitler fue un tipo espectacular, o las múltiples expresiones xenófobas, misóginas, homofóbicas, etc. de funcionarios del gobierno; ni siquiera se expresaron cuando el Ministro Garavaglia y su Secretario de DD.HH. Avruj respectivamente se reunieron con abogados defensores y familiares de genocidas; también recordemos el apoyo de SUIM-DAIA de Mar del Plata al candidato de Cambiemos (hoy Intendente) Carlos Arroyo, denunciado por nazi, años atrás por la propia institución que hoy le “lava el rostro”; también preocupa su falta de reacción ante la gravedad institucional que implicó la invitación a una reunión de jóvenes políticos en la Casa Rosada a representantes del Partido Bandera Vecinal que lidera el conocido nazi Alejandro Biondini.

Vemos que este lento pero inexorable corrimiento desembocó en la transformación de las instituciones comunitarias en un apéndice político del PRO, algo así como la “Sección Judía” del neoliberalismo ultraconservador y reaccionario. Podemos finalizar nuestro análisis expresando una serie de indicios discursivos, recursos retóricos que expresan el oportunismo y el doble discurso – doble moral de esta fracción derechizada y con pretensiones hegemónicas absolutas de la colectividad (no solo en Argentina sino a escala global):

  • Denuncia los crímenes del nazismo pero, en su momento operó para silenciar las críticas a la dictadura genocida en foros internacionales apelando a que en Argentina no había antisemitismo.
  • Denuncia los crímenes del estalinismo pero avala los crímenes de lesa humanidad que comete el Estado de Israel sobre el pueblo palestino (bombardeos sobre población civil, castigos colectivos, encarcelamientos preventivos, etc.)
  • Dicen que Israel es el Estado de todos los judíos del mundo, de hecho, cualquier judío que quiera radicarse allí y lo solicite tiene derecho a la ciudadanía, pero etiquetan como antisemita cualquier referencia al carácter judío de dicho estado cuando se condenan los crímenes que comete en nombre del “derecho a la existencia”.
  • No toleran la mínima crítica a las acciones de Israel, sus pretensiones de discurso único se expresan en el etiquetamiento de quienes expresan condenas, si el crítico no es judío se lo acusa con el epíteto “antisemita”, mientras que si el crítico es judío se lo denomina “autoodiante”, dando a entender que debe haber una sola posición posible, la propia, que incluye el seguidismo acrítico aún a las peores y más crueles acciones de dicho Estado.
  • Las condenas a negacionistas y banalizadores del Holocausto que utilizan esa memoria como herramienta denuncia contra los crímenes que comete Israel a quienes se acusa de hacer un “uso político” de la memoria de la Shoa, mientras las comunidades judías hacen exactamente lo mismo pero para justificarlos.
  • La existencia condicional del combate contra el antisemitismo, y su uso como un arma de lucha política de clase. Se condena hasta el mínimo gesto de los opositores políticos forzando, la mayoría de las veces, el significado de los dichos para demonizar al enunciador, mientras se guarda silencio sobre acciones equivalentes o peores de amigos y socios políticos[4]

Por último, tiene que quedar completamente en claro que el combate contra toda forma de discriminación, incluyendo el genocidio como expresión máxima de odio al otro, no admite condiciones ni peros, por eso considero que la “comunidad” judía al carecer del concepto de diversidad y del pluralismo como se desprende de sus prácticas y declaraciones encuentra límites y fronteras ya que se encuentra fuertemente delimitada por la pertenencia de clase de las fracciones que hoy hegemonizan dichas instituciones, de allí su doble discurso, en realidad es un discurso de clase el cual, como todo discurso con pretensiones hegemónicas, intenta volverse el “único” discurso posible. En palabras de Marx: Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante… cada nueva clase que pasa a ocupar el puesto de la que dominó antes de ella se ve obligada, para poder sacar adelante los fines que persigue, a presentar su propio interés como el interés común de todos los miembros de la sociedad, es decir, expresando esto mismo en términos ideales, a imprimir a sus ideas la forma de la universalidad, a presentar estas ideas como las únicas racionales y dotadas de vigencia absoluta.

 

[1] Llamamos comunidad a una relación social cuando y en la medida en que la actitud en la acción social se inspira en el sentimiento subjetivo (afectivo o tradicional) de los partícipes de constituir un todo. (Weber, Max: Economía y Sociedad.)

[2] Entendemos por colectividad un grupo de personas que comparten o están motivados por un mismo tema u objeto de interés, o que trabajan juntos por un mismo objetivo. Se caracterizan por compartir y ejercer poder político y social, y tomar decisiones basados en el consenso y principios igualitarios.

[3] Recordemos esa máxima de Marx acerca que es el ser social lo que determina la conciencia.

[4] Al respecto ver otro artículo de mi autoría http://www.paginapopular.net/de-posiciones-y-posturas-de-clase-fundamentos-de-la-critica-al-judaismo-hegemonico/

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LOPEZ Y LA CONSTRUCCION DE SENTIDO NEOLIBERAL

Sinceramente pensé mucho antes de escribir esto, algunos Compañeros y Compañeras creen que somos nosotros los que debemos dar explicaciones; creo que están equivocados, por el contrario, somos nosotros los que debemos exigir explicaciones, los que deben darlas son los que delinquieron y los que permitieron que se delinca.

La corrupción siempre es mala porque se trata de robarle al pueblo, pero, la construcción que de ella hacen los medios hegemónicos, medios que pertenecen (ideológica y materialmente) a la clase corruptora, se ocupan de sembrar la idea que el corrupto es el funcionario político que recibe el vuelto y se “olvidan” del empresario que la da.

Una construcción de sentido que intenta el mismo mecanismo que utilizó durante el genocidio y que llevó a que la “mano de obra” militar vaya presa y sus patrones empresariales terminasen más ricos, hoy pretenden algo equivalente, que los funcionarios corruptos vayan presos pero para los empresarios evasores y profugadores (doble delito), blanqueo, ley mordaza, y “pelito pa’ la vieja”…

Mientras el sainete (digno de Vacarezza) de López reemplaza a la opereta Báez en la preferencia de la cadena nacional, en este país están pasando cosas muy graves:

  • Se viene el blanqueo de los delincuentes económicos sin ninguna consecuencia penal ni económica. Sabemos que es una ley hecha a medida de los propios integrantes del gobierno ya que ellos mismos (Macri, Prat Gay, Melconian, Aranguren, Sturzenegger, etc.) han confesado tener cuentas no declaradas en el exterior del país, lo cual otorga a esta disposición más el carácter de una “autoamnistía” al estilo de la que dictaron los militares en 1983 que una ley de “blanqueo”.
  • Con la complicidad de parte de los estafadores que se ocultaron en nuestras listas y utilizaron nuestro mandato (no olvidemos que son “nuestros” representantes) para votar en contra de nuestra voluntad la inclusión de los dos “Amicus Curiae” de Clarín en la Corte Suprema de (In)Justicia de la Nación, los mismos juristas “Magnettofriendly” que Macri quiso meter por la ventana con un decreto en diciembre ahora entran con el aval de “nuestros” representantes. N.B.: D.E., viejo amigo mío, dijo en Twitter: “¿Se acuerdan cuando en diciembre decíamos que con todos los legisladores que teníamos se le iba a hacer complicado a MM meter cualquier cosa?”
  • Están por saquear (afanarse literalmente) las “joyas de la abuela”, el Fondo de Garantía y Sustentabilidad del ANSES, fondo que es patrimonio de todos los trabajadores (activos y pasivos), otro negocio de los mismos que vienen enriqueciéndose desde, al menos, el genocidio de 1976. Nos van a dejar otra vez culo al norte y sin futuro, para robarse guita que no necesitan pero quieren (alguien me podrá decir: “Es el capitalismo, estúpido”, ya lo se, por eso soy comunista). Una vez más, como en los ’90, buscan quebrar a la ANSES para volver al pingüe negocio de las AFJP creando, de paso, una conciencia individualista, egoísta e insolidaria, por encima del sistema de reparto que se basa en el principio de la solidaridad de clase.
  • La pobreza se ha multiplicado exponencialmente gracias a la “pesada herencia” que es un eufemismo mediático para ocultar la falta de valentía de los neoliberales para hacerse cargo de su política de saqueo y transferencia de recursos desde los que menos tienen y más necesitan hacia los que más tienen y menos necesitan. Es un discurso psicópata (afirmo que es psicópata y no cínico porque quienes lo enuncian sienten cierto goce perverso al sostenerlo) que busca culpabilizar a las propias víctimas de su política deliberada; mientras en la campaña mentían descaradamente que ningún derecho iba a ser cercenado, hoy afirman sin que se les mueva un músculo del rostro que esos derechos (no sólo poder comprarse celulares, autos o viajar, sino derechos básicos como no morir de inanición, enfermedades prevenibles como la gripe A o el dengue, o de hipotermia, por ejemplo) eran una “mentira populista”
  • Existen una serie de indicadores alarmantes del más que evidente retroceso en materia de derechos humanos y que indican un aceitado del aparato represivo y un intento de reflotar las justificaciones de los crímenes de la dictadura genocida, y que no son otra cosa que la reactualización de la Doctrina de la Seguridad Nacional y la teoría del “enemigo interno”; paso a describir:
  1. El nuevo “protocolo de seguridad” que habilita la represión a la protesta social
  2. Declaraciones banalizadoras del genocidio por parte de Lopérfido
  3. Declaraciones reactualizando la Doctrina de la Seguridad Nacional y la hipótesis del “enemigo interno” por parte del intendente de Bahia Blanca.
  4. La sentencia de la CSJN limitando el derecho de huelga a los trabajadores sindicalizados (sesgando un derecho constitucional y pretendiendo institucionalizar la protesta y ponerle los grilletes de la burocracia sindical)
  5. Decreto de Macri eliminando el de Alfonsín que colocaba a las FF.AA. bajo el control civil (independencia que posibilitó el desarrollo del “partido” militar y que provocó su ultilización como “herramienta política” por parte de la oligarquía en los 6 golpes de estado que dieron durante el siglo XX)
  6. Devolución a la SI (ex–SIDE) la facultad de intervención de teléfonos y espionaje interno.
  7. Reunión del Ministro de Justicia Germán Garavano con los defensores de reos condenados por crímenes de genocidio
  8. Reunión del Secretario de DD.HH. Claudio Avruj con Cecilia Pando y otros familiares de reos condenados por crímenes de genocidio
  9. Reedición del Nunca Más eliminando el prólogo escrito en 2006 y reinstalando el prólogo de 1985 donde se enuncia la Teoría de los Dos Demonios.

Ya lo había advertido la ex-Presidenta Cristina Fernández: “No se equivoquen, no viene por mí, vienen por todos ustedes”, y, como ella también lo había advertido (y ya había ocurrido antes, muchas veces), nos distraen con fuegos artificiales para meternos elefantes de contrabando.

Lo cierto es que me generan muchas dudas el caso López, veo mucha semejanza con, por ejemplo, el caso Nisman, son intentos de salpicar al gobierno popular por acción de sujetos y mucho fuego artificial de los medios, Perón decía: “La única verdad es la realidad”, lo cierto es que, durante el propio kirchnerismo cuando se descubrió un hecho de corrupción (Jaime con los trenes), se lo judicializó y ahí está Jaime en cana…

El macrismo lleva envuelto en varios casos con total impunidad recordemos (sólo los casos producidos durante la gestión CABA-gobierno nacional): Niembro (22 palos), Majul (14 palos), Panamá Papers (varios primeros ministros de otros países renunciaron, “RockFace” Macri, mintió y sigue mintiendo respecto a ese caso con total impunidad, 18 palos de Macri en Bahamas, los miembros del gabinete económico que, entre todos, reconocieron tener 100 palos en el exterior, etc., etc., etc. Pero los medios hablan de bóvedas en el sur, bolsos de guita llevados en aviones a Uruguay por un vicepresidente que estaba en Argentina en un acto público, etc., etc., etc., por eso es muy difícil de creer que una acción que cae como anillo al dedo días después de la primera derrota electoral del gobierno nacional no sea una operación de prensa.

A pesar de haber un dicho que dice “no aclares que obscurece” voy a decirlo una vez más, todo acto de corrupción es inmoral porque roba dinero al pueblo, y si esos actos se llevan adelante durante un gobierno popular son doblemente inmorales porque roban al pueblo y dañan la imagen de una gestión que amplió derechos políticos, económicos y sociales como ninguna otra en los últimos 60 años.

Yo no defiendo ni ataco a López, para eso está el Poder Judicial, la causa por enriquecimiento ilícito contra López está en manos de uno de los Jueces Federales más que probos, Daniel Rafecas, quien tuvo el coraje como para procesar al ex-Presidente  De La Rua por las coimas en el Senado y de investigar a Amado Boudou mientras era Vicepresidente, por lo tanto es insospechado de parcialidad. Por otro lado, en la justicia argentina existe presunción de inocencia, ante la condena mediática reitero lo que dije mil veces, si López es culpable, que caiga sobre el todo el peso de la ley y que vaya preso como corresponde, pero los mismos medios que me dijeron que:

  • A Néstor lo mató Máximo porque le pegaba a Cristina.
  • Los Kirchner tienen una bóveda en su propiedad
  • Cristina tiene una bóveda en la cripta de Néstor
  • El cajón (de Néstor) estaba vacío
  • El cajón (de Néstor) es muy corto para un hombre tan alto
  • Boudou viajó a Uruguay con bolsos de guita (mientras estaba acá en un acto público con Lula en Argentina)
  • A Nisman lo mató un comando iraní-venezolano
  • Baez tiene una bóveda en su casa (mientras te mostraban una cava de vinos)
  • Cristina es bipolar
  • Máximo y Nilda Garré tienen cuentas en New York

Y tantas otras operaciones de prensa, no me van a convencer que lo que dicen ahora es “la verdad”, no me van a dar lecciones de moral quienes tienen, no solo la bragueta abierta, sino la poronga en la mano, yo no me olvido que Clarín y La Nación, no sólo se apropiaron de Papel Prensa en una mesa de torturas de la dictadura genocida, sino que formaron parte del aparato de encubrimiento del genocidio, del saqueo neoliberal de la década perdida (1989-2001), sino que ahora mismo están otorgando nuevamente un blindaje de prensa, una invisibilización del saqueo neoliberal igual que hicieron antes; tampoco me olvido que Clarín, como todos los grupos económicos se benefició por la estatización de la deuda externa (gracias a la dupla Cavallo-Melconian) a fines de la dictadura, que estafó a los jubilados con el curro de las AFJP, que volvió a estafar al pueblo gracias a la pesificación de su deuda en 2002, y que La Nación, gracias a esa bolsa de pus llamada “Poder Judicial” disfruta de una exención impositiva por la medida cautelar más larga de la historia de la humanidad, ya cumplió 15 años…

SI HAY QUE CAMBIAR…. , PUES CAMBIEMOS… LA DIRIGENCIA DE DAIA CAMBIA… AHORA, EN NOMBRE DE LA MEMORIA DE LA SHOA SE REUNE CON NAZIS.

La derecha judía asume posturas coherentes, hace pocos días el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netaniahu (más preocupado por utilizar políticamente la Shoá en contra del pueblo palestino y para justificar su política de ocupación, que en preservar la memoria de las víctimas) cometió un terrible acto de banalización de la Shoá al afirmar que el Mufti de Jerusalén Haj Amin Al-Husseini habría “convencido” a Hitler de llevar adelante el genocidio judío. La reunión entre ambos personajes aludida por Netaniahu ocurrió en diciembre de 1941, cuando ya la Shoá estaba en marcha ya que habían acontecido las etapas de “ghettoización” (1940) y el comienzo del genocidio con los fusilamientos masivos en Europa del Este (1941).

Asimismo estas declaraciones además de ser una evidente manipulación de la historia, deja de lado unas conocidas citas de Hitler donde el Fuhrer muestra que no necesitaba que nadie “le diese letra”:

Para nosotros, este es un problema de si nuestra nación puede recobrar su salud, si el espíritu judío podrá ser realmente erradicado. No se detenga a pensarlo, ¿se puede luchar una enfermedad sin matar al portador, sin destruir el bacilo?. No piense que puede luchar contra la tuberculosis racial sin tomar precauciones para librar la nación del portador de esa enfermedad racial. Esta contaminación del judío no menguará, este envenenamiento de la nación no acabará, hasta que el portador de ella, el judío, no sea desterrado de nuestro medio.” Adolf Hitler (7-8/8/1920) citado en el Website Statements by Hitler and Senior Nazis Concerning Jews and Judaism. http://www.phdn.org/…/www.ess.uwe.a…/genocide/statements.htm. (consultado el 22-10-2015)

Cuando realmente estemos en el poder, la destrucción de los judíos será mi mas importante trabajo…Entonces los judíos serán colgados uno tras otro, y continuarán siendo colgados hasta que ellos desaparezcan. Deben permanecer colgados tanto tiempo como sea higiénicamente posible. Apenas un grupo sea descolgado, entonces el próximo grupo tomará su lugar, y así continuará hasta que el último judío en Munich sea exterminado. Exactamente el mismo procedimiento se aplicará en otras ciudades hasta que Alemania quede limpia de judíos.” Adolf Hitler (1922) citado en el Website Statements by Hitler and Senior Nazis Concerning Jews and Judaism. http://www.phdn.org/…/www.ess.uwe.a…/genocide/statements.htm. (consultado el 22-10-2015)

Es conocido que los nazis desarrollaron varios proyectos distintos respecto a cómo “resolver” la “cuestión judía”, y que la forma definitiva tiene que ver con juegos de fuerzas, tomas de decisiones políticas y avatares de la guerra, pero eso no tiene nada que ver con lo de Netaniahu que hace un uso repugnante (político en el mal sentido) de la memoria de la Shoá para justificar sus políticas coloniales y sus crimenes sobre el pueblo palestino (busca la “condena” de todos los palestinos tomando a la parte por el todo, igual que hacen los antisemitas condenando a todos los judios por los crímenes de Israel).

Pero cuando ya creíamos haberlo visto todo, viene la dirigencia comunitaria argentina y nos vuelve a sorprender.

Ya hemos visto a dirigentes de la colectividad judía argentina que han sido cómplices con la dictadura genocida, que han sido cómplices del neoliberalismo en su política de genocidio económico, que han sido cómplices en el encubrimiento del atentado contra la sede de la AMIA, que han puesto a las instituciones que dirigen como furgón de cola de las posiciones político-partidarias afines al PRO, que se han montado en una falsa denuncia de un fiscal y (han dirigido, aprovechando la muerte de ese fiscal) una campaña destituyente contra el gobierno nacional, que de llenarse la boca de su cualidad de ser “independientes” han dado saltos de garrocha para pasar a engrosar las filas del PRO…

Ahora desde Mar del Plata nos “llegan” dirigentes de la DAIA (la misma institución que tenía un vicepresidente que, antes de dar un garrochazo hacia una candidatura en el PRO, llamó “Judenrat” a los compañeros del Llamamiento Argentino Judío por denunciar todas estas conductas indignas) que al grito de “Cambiemos” firman acuerdos con Candidatos nazis para comprometerlos en la enseñanza de la Shoá…

En efecto, en el día de la fecha, no con poca sorpresa, que Carlos Arroyo, candidato a Intendente de Mar del Plata por Cambiemos y que fuera, entre otras cosas, funcionario de la dictadura genocida (denunciado luego por antisemita, entre otras “linduras”), Carapintada, opositor al Matrimonio Igualitario, y, en septiembre pasado denunciado ante el INADI por declaraciones de corte xenófobo, en su muro de Facebook publica una foto donde se lo ve con dirigentes de SUIM y de la DAIA de Mar del Plata. (https://www.facebook.com/arroyocf/photos/a.1426535127671812.1073741828.1426330954358896/1504780679847256/?type=3&__mref=message_bubble)

carlos arroyo

Supuestamente el encuentro entre la dirigencia comunitaria judía de Mar del Plata y el denunciado por antisemita y, según notas de medios, panegirista de la dictadura y admirador de Adolf Hitler, Carlos Arroyo tuvo por objeto comprometerse “a trabajar juntos en los objetivos de la comunidad en materia de educación como así también actualizar el curso de Formación Docente sobre Shoá…” Lo que sería surrealista si no se comprendiera, como muestra claramente Enzo Traverso, que en las últimas dos o tres décadas, a escala mundial, se ha consolidado un giro conservador en las dirigencias judías y que, al mismo tiempo, tanto las élites judías como el estado de Israel se han incorporado al orden hegemónico mundial (es por eso que no sólo se ha acabado el antisemitismo de estado sino que se ha incorporado la educación contra esa forma de odio). De allí la incorporación de la enseñanza de la Shoá a los planes de estudio en todo el mundo.

Esto es sólo una muestra de determinadas posturas de cierta dirigencia comunitaria ya que en las listas de Cambiemos hay varios candidatos con posturas públicas de apoyo al nazismo y la dictadura militar, con declaraciones racistas, xenófobas, homofóbicas y misóginas que no han merecido comentario alguno de candidatos, dirigentes, funcionarios y referentes ligados a la DAIA y a la colectividad judía como Claudio Avruj, Guillermo Yanco, Daniel Lipovetzky, Waldo Wolff y el jefe político de todos ellos, el Rabino Sergio Bergman.

La derecha comunitaria, tan proclive a buscar “antisemitas” y judíos “autoodiantes” entre los críticos a las posturas criminales del gobierno de Israel parece que poseen cierto “relativismo” moral que los vuelve inmunes a la detección de nazis, fascistas, racistas, xenófobos, homofóbicos y misóginos a condición, claro, que sean opositores al gobierno nacional y compartan las posturas reaccionarias suyas y las del gobierno actual del estado de Israel.

Masacre en Kenia y Racismo Humanitario de la Colonialidad

Hace pocos días nos enteramos horrorizados de una matanza de 148 estudiantes en la Universidad de Garissa, en Kenia; aparentemente los perpetradores de la masacre son integrantes del grupo fundamentalista Al Shabab. Vemos que este hecho, como tambien la matanza de 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapa, México, decididamente, no han tenido el mismo impacto, tanto en los medios de comunicación como en la conciencia mundial, que el asesinato de los 12 dibujantes de la revista fracesa Charlie Hebdo en Paris el pasado 7 de enero.

La pregunta que surge inevitablemente es ¿Por qué la matanza de 12 franceses impacta mucho más que el asesinato de casi el cuádruple de víctimas en México y de diez veces más en Kenia?.

A mi entender esta falta de interés, o esta falta de sensibilidad se debe a la existencia/inexistencia de empatía con las víctimas y esta, a su vez, está en directa relación con una ideología (esto es una forma de entender la relación de los hombres con el mundo y de los hombres entre sí). Una mirada que algunos autores como Quijano, Mignolo o Dussel definen como “Colonialidad”.

Podemos entender por Colonialidad, esquematizando y simplificando al extremo, a un proceso de construcción simbólica de la racionalidad cartesiana (blanca, europea, masculina, adulta y cristiana) como La Razón universalmente válida. El fundamento último y oculto de dicha construcción será el poder de las armas y la fuerza expresados en la conquista militar y el sojuzgamiento colonial del resto del mundo por parte de las potencias europeas, fundamentalmente entre los siglos XV y XIX.

Esta construcción discursivo-ideológica, es funcional para ocultar la violencia liminar que origen al sistema de dominación mundial y, en la actualidad le da fundamento y coherencia al ejercicio de la violencia de los países y clases dominantes a escala global enmascarándola de “acciones de democratización” de regímenes “bárbaros y antidemocráticos”…

Como funciona esta Colonialidad del pensamiento, muy suscintamente: La racionalidad cartesiana concibe al mundo en una dualidad polar cuya expresión son dos grandes categorías antagónicas: “Civilización” y “Barbarie”. Mientras estamos “programados” ideológicamente para pensar ligando al primer término conceptos como razón, pacifismo, diálogo, convivencia democrática, tolerancia, etc.; al segundo, mecánicamente, lo asociamos con conceptos opuestos: irracionalidad, violencia, imposibilidad de diálogo, totalitarismo, intolerancia, etc.

Estamos “programados” culturalmente para clasificar todas las sociedades humanas de acuerdo a estos parámetros; en este sentido no nos “sorprenderían” ciertas víctimas y sus respectivos victimarios porque, según nuestras expectativas “racionales” ellos integrarían sociedades “bárbaras”.

Un ejemplo que suelo utilizar en el aula a modo pedagógico para explicar como funciona este principio es el mostrar que para la conciencia universal el primer genocidio del siglo XX fue el de los armenios a manos de los turcos. Esto es inexacto, el primer genocidio del siglo XX se produjo en África Sudoccidental (hoy Namibia) y fue el de los Herero y Namaqua a manos de los colonizadores alemanes.

Lo que ocurre para que este genocidio sea “invisibilizado” para la conciencia occidental es que mientras en el caso africano los perpetradores pertenecían a una sociedad “civilizada”, alemania que intentaba “civilizar” a sus víctimas, pertenecientes a una sociedad “bárbara” que se negaba a dejar de serlo sometiéndose a la dominación colonial. Por el contrario, en el caso de turcos y armenios, los perpetradores turcos pertenecían a una sociedad “bárbara” (musulmana) y las víctimas armenias pertenecían a una sociedad “civilizada” (blancos cristianos).

Asi es como las masacres que se producen en el “tercer mundo”, territorio de “La Barbarie”, queda invisibilizadas para las conciencias.  Dado que si perpetradores y víctimas pertenecen a la misma sociedad “bárbara”, esto es un genocidio intrasocietal (ver mi libro “Genocidio Un Crimen Moderno”) quedan justificadas detrás de la “resolución mediante la violencia propia de las sociedad bárbaras” pero si los perpetradores son occidentales, entonces se trata de “una ‘necesaria pacificación’ de la Civilización a la Barbarie totalitaria”.

Gustavo Perednik, siguiendo la explicación de Manfred Gersfeld define cierta situación como “racismo humanitario”, dice el autor:

…Pero el racismo tiene otra cara, y llama mucho la atención que esa otra cara, que es tan dañina y sutil como la imperiosa, es obstinadamente pasada por alto.

Consiste en alegar que hay grupos humanos (en general encasillables en la categoría del «hombre blanco») que son inherentemente superiores, y por ello guardan el monopolio del juicio moral.

Los supuestamente inferiores no serían responsables de sus actos, y por ende jamás debe condenárseles.

Según esta visión, esgrimida inconscientemente por una buena parte de la izquierda, sólo a los «hombres blancos» cabe juzgar desde una perspectiva moral. El resto de los pueblos, negros, árabes o indios, deberían ser tratados como niños que no saben distinguir el bien del mal; ergo ninguna conducta los exceptuará de su ubicuo rol de víctimas. Este racismo tiende a resaltar en la categoría de «blancos» a los judíos.

Perednik, quizás por adherir al pensamiento de la colonialidad “olvida” que esta forma de racismo humanitario tiene una contracara dialéctica, a la que podríamos llamar “paternalista”, y que consiste en la justificación de la “evangelización” del “bárbaro incivilizado”, o sea que propone rasar el mundo a la imagen de la racionalidad occidental impuesta por la violencia colonialista. Propone la “domesticación” de los “bárbaros” (todos los que resisten al orden geopolítico hegemónico a escala mundial) mediante las civilizadas intervenciones violentas y los bombardeos “humanitarios”.

Estas miradas “romántico-racionales” de la acción occidental estan en sitonía con el pensamiento de la colonialidad dado que ignoran la existencia de una “violencia liminar” que otorga “racionalidad” a la fuerza y, a la vez, desconoce la existencia de intereses materiales tras las acciones “humanitarias” de la “civilización” sobre la “barbarie” como el hecho del control casi monopólico de la industria de armamentos o las intervenciones para garantizar el monopolio sobre materias primas y recursos naturales.

El pensamiento de la Colonialidad tiene una expresión concreta en la capacidad de empatizar con ciertas víctimas pero justificar (o ignorar) otras muertes. Hay quienes al mismo tiempo se horrorizan por la matanza de 12 dibujantes franceses asesinados por la “afrenta” de haber usado su derecho a la libertad de expresión realizando dibujos que a sus perpetradores les parecieron una afrenta imperdonable pero, por otro lado, justifican bombardeos sobre población civil indefensa en nombre del “derecho a defenderse de una amenaza”, cuando en realidad se trata de una venganza retaliativa por acciones de terceros.

La capacidad de empatía se debe a la cercanía o lejanía con que nuestra “razón” inscribe (inconscientemente) a cada grupo humano en las categorías de “bárbaro o civilizado”; de esta manera es perfectamente comprensible que la “Conciencia Occidental” Colonialidad mediante, “nos” haga horrorizar por 12 dibujantes franceses (por lo inesperado del triunfo de la barbarie sobre la razón) y no “nos” conmueva el asesinato de 148 estudiantes keniatas (por lo esperado de la barbarie en una región “bárbara”).

Los perpetradores son construidos como “terroristas” y, por analogía, esa sospecha, por la racionalidad de la colonialidad, se traslada a toda la “barbarie” (todos aquellos que se oponen a la Verdad de la Razón occidental y su orden político-económico). Zaffaroni dirá que la globalización del discurso de la amenaza terrorista es al mundo hoy lo que en los sesenta y setenta fue la Doctrina de la Seguridad Nacional a latinoamérica. Coincido con Agamben cuando afirma que la tecnología de poder que se corresponde con esta etapa (y con esta “doctrina antiterrorista”) es el “Estado de Excepción” y el dispositivo de poder propio de esta tecnología es el “Campo de Concentración”…

Por otro lado, la Colonialidad también opera en otro sentido, en el mismo señalado por Perednik, opuesto y complementario al que describimos como justificador de la “evangelización” de los “bárbaros”. Tomemos como ejemplo el conflicto en Medio Oriente para ilustrar el razonamiento: si los perpetradores de los crímenes son “blancos” (o sea Israel en Palestina y El Líbano, ó EE.UU. en Irak) ó sus socios como las Milicias Cristianas Falangistas en los campamentos palestinos de Sabra y Chatila en Beirut, las condenas (como corresponde) son rapidas y contundentes, más cuando los asesinos de árabes son otros árabes, por ejemplo las matanzas de palestinos en Jordania en septiembre de 1970, el asesinato de militantes palestinos de Al-Fataj a manos de militantes palestinos de Hamas tras el golpe de estado en Gaza tras las elecciones de Enero de 2007, o el reciente asesinato de palestinos en el campamento de refugiados de Al-Yarmuk en Damasco por parte del gobierno sirio, no despiertan igual repudio, perecería que aquí también funciona esa dinámica de “Civilización-Barbarie” que explicamos arriba. Lo mismo ocurre cuando el perpetrador no es EE.UU. sino grupos políticos fundamentalistas emergidos de la propia sociedad “bárbara”, como por ejemplo Estado Islámico, Hamas, Hizballah, Al Qaeda, etc. La lógica parecería ser que se condena las acciones que el pensamiento de la colonialidad visualiza como perpetradas por “civilizados” mientras ignora las matanzas perpetradas por supuestos “bárbaros”…

Esto último es de vital actualidad porque esa falta de condena, esa dualidad de posturas ante hechos equivalentes, es uno de los argumentos principales que utilizan los defensores de los crimenes de lesa humanidad de Israel para descalificar a sus críticos apelando a un supuesto antisemitismo por la doble vara empleada… En realidad, como vimos es un proceso mucho más profundo, tanto quienes defienden y justifican los crímenes de Israel (y del resto de occidente) sobre los “bárbaros” como asimismo quienes critican sólo los crímenes cuyos perpetradores son occidentales, ergo pertenecen a las sociedades “civilizadas”, y callan los crímenes perpetrados por bárbaros, son dos caras de la misma moneda, los fundamentos de quienes así piensan podríamos denominarlos pensamiento de la colonialidad de derecha o pensamiento de la colonialidad de izquierda respectivamente.

 

EN CONCHA CERRADA NO ENTRA EL SIDA

 

 

Patricio A. Brodsky

24/11/2014

 

¿Por qué será que ya no puede sorprendernos el PRO?. Detrás de un carnaval de globitos de colores y decorado, discursos de modernidad, progreso y futuro, se esconde un pensamiento digno de las mazmorras medievales.

 

Hay coherencia entre los enunciados y la práctica del PRO, dirigentes de ese espacio con llegada a sectores de clase media que los votan masivamente son capaces de enunciar apotegmas como los que siguen:

 

 

Sobre la Asignación Universal por Hijo:

 

Lo que se anuncia como una buena medida se ve que nadie estudia las consecuencias… ¿Qué preferís que una piba ignorante se embarace para cobrar una platita todos los meses y ni siquiera se den cuenta que le están arruinando la vida?… (se) triplicó o cuadriplicó el embarazo de chicas de 12 o 13 años… Si hay más chicas embarazadas es porque hay algo para que se embaracen y cobren una platita. (14/10/2011) Miguel Torres del Sel (ex-Candidato a Gobernador de Santa Fe por el PRO)

 

 

Sobre la Homosexualidad:

 

Tengo la cola cerrada y la mente abierta… Yo quiero ser bien claro con la frase esa. Yo puedo tener la mente abierta, pero no la mente abierta para ir contra natura. Ser homosexual es ir en contra de la naturaleza, eso es una realidadSer homosexual es una opción de vida, pero es antinatural. Yo opino que con esta ley y con otras que están programando se destruye la sociedad, se destruye la familia…Yo no soy despectivo, y lo vuelvo a repetir: Dios creó al hombre y a la mujer, no creó medio hombre, no creó al homosexual. (13/7/2010) …Mírelo a mi hijo, mire la cara de hombrecito que tiene, sabe que sí yo le meto todo lo que ustedes dicen a los psiquiatras les va a ir fantástico, a los psicólogos estupendos y a los suicidios colectivos…Tengo parientes gay y sabe el problema que tienen, no saben donde están parados… (13/7/2010) Alfredo Olmedo (Diputado por el PRO en la Provincia de Salta)

 

Sobre la Inmigración:

 

Hay una lógica perversa que hace que cada vez venga más gente de los países limítrofes a usurpar terrenos… Hay una ley muy permisiva respecto de la migración: viene la gente y al poco tiempo de estar en la Argentina, usurpa y después viene Gallardo que obliga al Estado a dar una vivienda. Tenemos que cortar eso. (9/12/2010)

(en el país rige) …una ley muy permisiva respecto de la inmigración… en esa zona vive un 70% de gente de nacionalidad boliviana y paraguaya… (el Gobierno de la Ciudad) …no puede resolver los problemas de vivienda del Conurbano y el Mercosur. (10/12/2010)
Horacio Rodríguez Larreta (Jefe de Gabinete del GCBA y dirigente del PRO)

Quiero pedir a la presidenta que trabajemos juntos en esto, que dejemos de lado las mezquindades, frente a una inmigración descontrolada y el avance de la delincuencia y el narcotráfico. (10/12/2010)
Mauricio Macri (Jefe de Gobierno de la CABA y máximo dirigente del PRO)

 

Sobre la Mujer y el acoso de los “piropeadores” que sufren cotidianamente por las calles:

 

Aquellas que dicen que no, que se ofenden, no les creo nada…No puede haber nada más lindo (que un piropo), por más que esté acompañado de una grosería, que te digan qué lindo culo que tenés, está todo bien. (22/4/2014) Mauricio Macri (Jefe de Gobierno de la CABA y máximo dirigente del PRO)

 

Podríamos citar muchos otros ejemplos para mostrar la coherencia ideológica del PRO, un decorado que intenta presentarlos como “modernos y progresivos” pero en realidad esconden lo más atrasado y repugnante del pensamiento: misoginia, racismo clasista, homofobia, xenofobia.

 

Pero este pensamiento no es un pensamiento en abstracto sino que tiene correspondencia material en la práctica política del PRO, como por ejemplo:

 

  1. Los más de 150 vetos de Macri a leyes aprobadas en la legislatura de la CABA
  2. La subejecución de las partidas presupuestarias de gasto social (salud, educación, vivienda, desarrollo social, etc.).
  3. Triplicación innecesaria del endeudamiento público de la CABA.
  4. Aplicación de subas injustificadas en impuestos y tarifas de servicios públicos.
  5. “Privatización” del espacio público (enrejado de plazas, concesión de puestos de expendio de refrigerios, etc.)
  6. Política sistemática de represión de sectores en condiciones de vulnerabilidad (represión de la UCEP a personas en situación de calle; represión de la Metropolitana a pacientes, médicos y periodistas en el Hospital Psiquiátrico Borda, desalojo violento de la Sala Alberdi del Teatro Municipal General San Martín)
  7. Cierre de los Centros Culturales (espacios de socialización entre vecinos)
  8. Boicot a los CGP’s.
  9. Intento de nombramiento de funcionarios ligados a la dictadura y la represión (Abel Posse, El “Fino” Palacios)
  10. Montaje de una red de espionaje a ciudadanos desde el aparato del estado

 

Como se aprecia entre las concepciones y la práctica política del PRO existe una correspondencia, no hay errores, hay coherencia.

 

Un nueva muestra de este ‘pensamiento’ repulsivo es el volante que se dio a conocer hace unos días y que intenta ser una intervención de la Juventud del PRO respecto a la campaña de prevención del SIDA. Como no podía ser de otra forma, este volante es una nueva enunciación de su pensamiento gutural.

 

Un volante que expresa como pocos el pensamiento reaccionario a través de una imagen, muchas cosas se pueden afirmar sobre esta expresión del pensamiento del PRO y vamos a desarrollar algunos de ellas sin intención de agotar el tema, y sólo como muestra para ilustrar como funcionan las cabezas de los “viejóvenes” del PRO

 


 

  1. En primer lugar llama la atención la consigna “se parte del cambio”, cuando en realidad, suponemos que no es una afirmación de un punto de partida sino una invitación a sumarse, con lo que debería decir “sé parte del cambio”; posiblemente, con la concepción “antipolítica” y de miedo al compromiso y la movilización popular este “error” se deba a un proceso inconsciente.
  2. Es un volante gráfico, casi “transparente”, que no necesita ser explicado, pocas palabras, apenas 6 palabras (“PROtegete” “se parte del cambio”) son las palabras que enmarcan y dan sentido, contenido y fundamento a la imagen. Pero ¿Qué nos sugiere la imagen?.
  3. En primer lugar se destaca el moño rojo de adhesión a la campaña de prevención contra el SIDA, con lo cual estamos en condiciones de afirmar que se trata de un volante en relación a la “concientización” y la lucha contra la propagación del SIDA
  4. En segundo lugar, llama la atención la presencia de un elemento ajeno al contexto que se nos presenta, en efecto, resulta llamativa la presencia de un cierre relámpago ‘clausurando’ la posibilidad de “acceso carnal”
  5. Los signos distintivos visibles del pasaje de la niñez a la adultez en la mujer es el abultamiento de los seños y la presencia de bello púbico. La falta de este último en el Monte de Venus de la mujer de la imagen da una sensación de ambigüedad porque:
    1. O se trata de una niña, lo cual sería se por si, algo grave ó
    2. Se trata de una mujer cuya estética que sugiere ser una niña (rasgo postmoderno en la cual solo importa la apariencia (forma) en vez del contenido.
  6. Resumiendo, el sexo, cerrado por un cierre relámpago, coronado por un moño rojo de campaña de prevención del SIDA y tomado con firmeza por la mano de la misma mujer “poseedora” del cierre parecería estarnos indicando varias cosas:
    1. La vía de transmisión del SIDA, según este volante, parecería ser exclusivamente por la vía sexual
    2. La única manera de contagio es a través de la penetración vaginal
    3. La única forma de prevención posible es la abstinencia sexual
    4. La responsabilidad exclusiva de evitar el coito es de la mujer (que es quien tiene el cierre entre los dedos de su mano)

 

Como podemos apreciar este volante es un manual de los lugares comunes de la misoginia, y nos remite tácitamente a los juicios medievales en donde ante un coito extramatrimonial se culpabilizaba como responsable de brujería a la mujer que mediante ‘hechizos’ ‘seducía’ al siempre ‘inocente’ hombre, porque todos ‘sabemos’ que la mujer ‘ES’ la culpable…

 

En este sentido, la concepción de Macri es muy ilustrativa, en su concepción el cuerpo de la mujer le pertenece al varón; porque en primer lugar vetó la ley de aborto no punible en la CABA y en segundo lugar afirma que a las mujeres “les gusta” que por la calle les digan cosas (ni siquiera se le cruza por la cabeza la posibilidad que existe un porcentaje de mujeres cuya elección sexual no se inclina por el sexo opuesto: Me pregunto ¿Cómo le caería a Macri que un hombre lo siguiera dos cuadras dicíendole piropos?, imagino que a una lesbiana le pasa lo mismo; en tercer lugar, esa afirmación encierra dentro de sí la idea que la autoconcepción de la mujer pasa por el ojo del varón, detrás de la afirmación que a las mujeres les gusta que los hombres las piropeen esconde el prejuicio que las mujeres buscan (y necesitan) la aprobación masculina (aun mediante la grosería, como el mismo afirma) y en cuarto y último lugar, tal vez la afirmación más terrible es la que dice que si una mujer dice no, el no le cree, con lo que estaría afirmando que no importa lo que la mujer diga, lo único que importa es la voluntad del hombre porque la mujer siempre está “dispuesta”, lo que no es otra cosa que la justificación de las violaciones. ¿Por qué creerles a las mujeres si cuando dicen no están diciendo sí?, un verdadero (y peligroso) disparate…

 

En suma, la misoginia del cartelito, es expresión de la misoginia como ideología partidaria.

 

Concluyendo, la propuesta de los “Viejóvenes” del PRO se puede resumir con el título de este trabajo: “En Concha Cerrada No Entra El SIDA”

‘LIJANDO’ LA DEMOCRACIA O INCUBANDO EL HUEVO DE LA SERPIENTE

Lic. Patricio A. Brodsky

Exclusivo para Nueva Sión

28/6/2014

Mientras tomaba estado público la mediática decisión del Juez Ariel Lijo de llamar a indagatoria al Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, al mismo tiempo se producían otros dos fallos del mismo Juez que podríamos definir, como mínimo, cuestionables.

El primero de ellos fue la decisión de sobreseer a Carlos Corach, ex-Ministro del Interior durante la gestión de Carlos Menem, en la causa por el soborno pagado por el ex-Juez Galeano con dinero de la SIDE –Organismo que dependía del Ministerio del Interior- a Carlos Telleldín para desviar la investigación del atentado contra la sede de la AMIA.

El segundo, y tal vez más grave, fue haber tomado la decisión de otorgar personería electoral al Partido Bandera Vecinal y de permitir que el nazi Alejandro Biondini sea candidato a Jefe de Gobierno por ese partido, por Resolución Nº 37/14 el Juzgado Federal con competencia Electoral de la Capital Federal les ha otorgado la personería jurídico-político, la resolución fue firmada por el propio Juez Lijo como Juez subrogante (suplente) de la Jueza María Romilda Servini de Cubría.

Luego que la personería electoral fuese rechazada en reiteradas oportunidades por la Jueza Servini de Cubría y, aprovechando que la misma estaba fuera del país, el citado Juez Lijo, dio entidad legal a un partido cuyo máximo referente ha dicho, en reiteradas oportunidades, que reivindica la figura de Adolfo Hitler, cuya iconografía partidaria se asemeja a la del partido nazi (y sólo se asemeja porque se le prohibió utilizar la cruz esvástica) e incluso saluda con el brazo extendido a la usanza fascista. Además Biondini es conocido por sus declaraciones de corte xenófobo y racista (como por ejemplo ante las declaraciones de Macri respecto a la inmigración y la represión en el Parque Indoamericano, la carta agraviante que enviara a la Sra. Embajadora del Estado Plurinacional de Bolivia).

Llama la atención la falta de respuesta de diferentes instituciones de la vida política nacional, la única institución que salió a repudiar el reconocimiento definitivo a Biondini y su partido fue la DAIA, es verdad que ya en 2013 Biondini se había presentado como candidato a Primer Legislador en la lista de el mismo partido, el tema es que ahora la personería es definitiva.

La historia muestra la vocación hegemónica de los partidos fascistas, los mismos se consolidaron en el poder mediante la exclusión y persecución de los demás partidos, tarde o temprano se erigieron en dictaduras unipartidarias, por eso sorprende la falta de reacción por parte de todo el arco democrático.

La respuesta de Biondini a la protesta de la DAIA fue: La actitud de la dirigencia de la DAIA de querer ir contra una resolución judicial que otorga personería definitiva a un partido que forma parte de la vida democrática es antidemocrática e intolerante“…

Entiendo que es exactamente al revés. Robert Jackson, fiscal norteamericano en los juicios de Nüremberg afirmó: La democracia no es un pacto suicida.

¿Acaso puede considerarse antidemocrático el hecho de proscribir a un partido que, de llegar al poder, anularía a todos los demás partidos y perseguiría a los “diferentes”? ¿Permitiríamos la presencia de un partido que reivindicase abiertamente el exterminio de los pueblos originarios, el racismo o la eliminación de las personas con capacidades mentales diferentes?…

El derecho a expresar las ideas no debería contemplar aquellas ideologías que niegan esos mismos derechos a los demás, el propio Biondini, en entrevista a la agencia Télam dijo: “Nosotros, como todo el mundo tiene derecho a evolucionar, nos dimos cuenta que había determinada presentación o determinada forma de expresar que más allá de lo que nosotros sintiéramos o dijéramos se interpretaba de otra manera“, “Por eso decidimos dejar esas cuestiones de lado para que no se nos calificara o no se nos etiquetara con lo que no somos“, lo que dice aquí no es que han evolucionado abandonando ideas discriminadoras, sino que se dieron cuenta que no deben expresarlas para que no se los sancione.

En nuestro país existe la ley antidiscriminatoria 23.592/88, cual es el sentido de dar personería a un personaje que, en el presente a través de su iconografía ha dado sobradas pruebas de tener una ideología no solo nacionalista, como él se presenta, sino “nacional-socialista”…

Sorprenden declaraciones de algunos referentes políticos, Julio Cobos, precandidato presidencial por el Frente Amplio Unen (FAU) consultado por Télam sobre la resolución de Lijo dijo “Si ese partido ha cumplido con los requisitos formales para tener el reconocimiento legal, hay que respetar el derecho constitucional a la participación política“…Aunque consideró “reprochables” la reivindicaciones públicas y reiteradas de Biondini y sus partidarios a la figura del máximo jerarca nazi, el ex vicepresidente justificó la decisión del magistrado al sostener que “no sé si está al alcance del juez evaluar estas cuestiones”. Es sorprendente que un ex-Vicepresidente considere que puede no estar al alcance del juez la decisión de dar personería o no a un político reivindicador del régimen político más criminal de la historia humana.

La personería a Biondini y a su partido no puede verse como un hecho aislado, sobre todo en un contexto en el cual en Europa han tenido un avance notable partidos hermanos al de Biondini en las últimas elecciones al parlamento europeo se ha producido un incremento del apoyo electoral a partidos xenófobos y racistas, antiinmigración, antisemitas y antiislámicos; como antaño, durante Weimar, la crisis económico-política lleva a la radicalización del voto hacia fuerzas políticas representantes “del orden”, fuerzas que tienen una mirada binaria y que postulan como responsables de la crisis a minorías, y que son fuerzas “del orden” porque son funcionales al status quo desresponsbilizando a los verdaderos responsables de la crisis, la banca neoliberal, y desvían la atención responsabilizando a minorías que operan a modo de “placebo” canalizando el odio y la violencia de las masas contra ellos. De allí la peligrosidad de partidos marginales como el de Biondini. En época de crisis ellos aparecen como “opción” ordenadora del caos reinante.

Lo alarmante, insisto, es el notable silencio de políticos “defensores del republicanismo”, atentos a avalar lo actuado por Lijo respecto de la causa contra el Vicepresidente de la Nación pero que guardan un ominoso silencio respecto a la peligrosa conducta del mismo Juez respecto a avalar la presencia en el juego democrático de un nazi declarado. Esa dualidad conductual tiene un solo nombre: Oportunismo Político…

LA CONSTRUCCIÓN DE LA INSEGURIDAD COMO MECANISMO DE CONTROL SOCIAL

 

Por Patricio Brodsky

 

–Hay una criminología académica, hay una criminología mediática y hay una realidad, que son los cadáveres. La criminología académica ha dicho muchas barbaridades. Recordemos a [el médico italiano Cesare] Lombroso, etcétera. La mediática es una criminología que tiene una base de causalidad mágica, pero es muy importante porque es la que determina el comportamiento cotidiano de la gente, y de los políticos. Para esa criminología mediática la seguridad es estar seguro de que no me van a matar en un robo. Es un particular concepto de seguridad. A tal punto que si me mata mi mujer por celos, la autoridad dice que ésa no fue una cuestión de seguridad. O si yo mato a mi mujer a patadas, tampoco. Si me revolea un auto en la calle, tampoco. Sin embargo, los cadáveres son la realidad. Aquel discurso se coloca hoy en el centro de la política. En las dictaduras la criminología mediática no tiene ningún espacio. Las dictaduras no pueden tolerarla más que para mostrar que el enemigo está contenido. A esta criminalidad mediática no le importa un comino la criminalidad violenta. Toda la discusión respecto de la criminalidad violenta es si a un asesino le vamos a poner cinco años más o cinco años menos, lo que no cambia nada: puede afectar un poco el principio de proporcionalidad, pero nada más. La criminalidad mediática juega hoy con la televisión. No es nuevo el método, pero sí lo es la influencia emocional que tiene.

–¿Qué propósito tiene esa criminalidad mediática?

–Formar un ellos. El enemigo son ellos. ¿Quiénes son ellos? Mediáticamente muestran al patibulario, y lo que hizo el patibulario. Muestran a un pibe fumando un porro en la esquina, o tomando una cerveza. El estereotipado de la criminología mediática en nuestra región es el adolescente o el joven del barrio precario. En algún lugar se le pueden sumar algunos inmigrantes, o migrantes internos. En Argentina es el habitante de la villa, joven o adolescente. En Estados Unidos el concepto de ellos es menos poroso: es el negro. Más de la mitad de la población penal, en Estados Unidos, es negra. De cada tres negros hombres, entre 20 y 30 años, uno está en cana. Tienen un índice de prisionalización muy loco: hay más de 2 millones de presos. Eso es una decisión política y no tiene nada que ver con la frecuencia criminal, y sobre todo no tiene que ver con la frecuencia criminal grave. El discurso que baja es el mismo, la misma técnica de comunicación social, la misma generación de lo que llamamos el pánico moral.

Fragmentos de una entrevista al Ministro de la Corte Suprema de la Nación Argentina Dr. Raúl Eugenio Zaffaroni

 

 

LA CONSTRUCCIÓN DE LA INSEGURIDAD COMO MECANISMO DE CONTROL SOCIAL

 

Todavía a finales del siglo XIX, el tratamiento que se le daba a los homicidios tenía algo de espectacularidad, se trocaba la visibilidad pública del castigo supliciante por la cobertura pública (en México por ejemplo: primero en las caricaturas de José Guadalupe Posada seguidas luego de las primeras fotografías en los diarios de comienzos del siglo XX) para culminar hoy en día con la máxima visualización del delito a través de la transmisión, casi en cadena nacional por los canales de noticias de cada homicidio siguiendo (y a veces construyendo hechos, teorías e hipótesis descabelladas) como se puede apreciar en los enlaces que incluimos en el apéndice.

 

Las técnicas de cobertura de los hechos de violencia por parte de la prensa nos recuerdan los métodos descritos por Adorno y Horkheimer en la producción de la Industria Cultural. Entre otros la repetición al infinito de la fórmula exitosa (en nuestro caso de la noticia del hecho de sangre), el dominio de cierta jerga que podríamos definir como “pseudo-lega”, el sensacionalismo y los “golpes bajos” (la creación de efecto emotivo a partir de la empatía); y finalmente un elemento que no tiene que ver con la industria cultural sino con la construcción ideológica la generación de empatía entre el espectador y la víctima (finalmente todos podemos ser víctimas) y la completa deshumanización del delincuente (esto se logra mediante el uso de metáforas: “bestia sanguinaria”, “chacal”, “inhumano”, etc.); condenando ex-ante a los sospechosos violando, de paso, el principio jurídico de presunción de inocencia hasta demostrar fehacientemente la culpabilidad (los medios generan una condena social, un prejuicio sobre los sospechosos).

 

Podríamos afirmar que, a pesar que los delitos, particularmente los homicidios dolosos no son de afectación social; esto es sólo involucran al perpetrador y a su víctima (y por extensión a su entorno social), la concepción moderna del delito hace que los hechos delictivos sean vistos como una ruptura del pacto social, como un ataque del delincuente hacia la sociedad, lo cual de inmediato lo torna un problema de afectación social y de allí el interés público en los delitos. A partir de esta concepción se explica el interés tanto de los medios de comunicación cuanto de la opinión pública en hechos que deberían mantenerse en la esfera de lo privado (salvo en lo que atañe a la investigación, esclarecimiento y posterior juzgamiento en tribunales de los hechos acontecidos).

 

Lila Caimari en un artículo, mostrará cómo se impuso en el sentido común de la sociedad, impulsado desde los medios de comunicación de masas, un discurso del orden que definía las figuras “amenazantes” como una mixtura de “inmigrantes peligrosos”, por un lado delincuentes comunes (organizados en mafias según su procedencia de origen) y la amenaza al orden social representada por los extranjeros “indeseables” (anarquistas, socialistas, comunistas y otros).

 

Esta última figura de amenaza, aparecerá desde la década de 1930, al menos en la jerga policial, como la principal amenaza de subversión del orden. Esta será, en ese discurso, una constante para estigmatizar a los enemigos del orden establecido. Este mismo discurso, en este mismo sentido, se irá estableciendo como discurso de sentido común en los medios de comunicación desde finales de la década de 1960, conjuntamente con el incremento de las luchas políticas y sociales, el surgimiento de los sindicatos clasistas y el desarrollo de las organizaciones armadas.

 

Este discurso, así establecido, se mantendrá vigente, al menos hasta comienzos de la década de 1980. En efecto, esta retórica se verá fortalecida por el discurso hegemónico durante la dictadura militar procesista (1976-1983) en el cual, la lucha contra la denominada “subversión marxista” aparecerá como preponderante.

 

Terminada la dictadura, y retornada la democracia a la Argentina irá cobrando importancia una nueva figura retórica acerca de la “amenaza al orden social”, esta figura será la de la “inseguridad” la cual será encarnada en la figura del delincuente común (reemplazo como “enemigo de la sociedad” del “delincuente subversivo” derrotado por la acción militar de la dictadura). Esta tendencia del discurso sobre la inseguridad se verá fortalecida en la última década, sobre todo a partir de la crisis económica y política de finales de 2001 luego de la cual (durante el año 2002) se llegará a un pico de crecimiento de la tasa de homicidios como se aprecia en la ilustración 1 del apéndice. Esta tendencia al fortalecimiento de un discurso del orden en el sentido común ya se apreciaba durante el período del gobierno neoliberal de Carlos Menem (1989-1999), momento en el cual, por un lado se incrementaron las tasas de homicidios (al mismo tiempo que la tasa de desempleo, las tasas de pobreza e indigencia y, fundamentalmente, del Coeficiente de Gini acerca de la desigualdad) y comenzaron a realizarse las encuestas sobre victimización en toda la región con lo cual la inseguridad comienza a ser una preocupación visible.

 

En los últimos años se viene observando en Argentina un sostenido proceso de crecimiento de la sensación de inseguridad respecto de la posibilidad de ser víctima de un delito. Esto es particularmente patente ante situaciones de homicidios que conmueven la conciencia social. Hoy en día existen canales de comunicación –de TV- que transmiten noticias las 24 horas, la cobertura iterativa que dan estos canales a los delitos (las noticias son transmitidas varias veces por día lo que producirá el efecto, por un lado, de sensación de amenaza permanente, y por otro, de empatía con el sufrimiento ajeno –del semejante al televidente).

 

Como se puede apreciar en las ilustraciones del apéndice (ver ilustraciones 9 y 10) el delito pasó a ser el principal problema de preocupación de los argentinos, en la ilustración 9 se aprecia que mientras en 1995 la principal preocupación era la desocupación y el delito sólo preocupaba al 2% de los argentinos, en 2011 la delincuencia es la principal preocupación afectando al 34% de los argentinos. En la ilustración 10 se aprecia que quienes consideran al delito como un problema muy grave oscilan alrededor de 7 de cada 10 argentinos.

 

Esto lleva a la contradictoria situación de que, como apreciamos en la ilustración 1, mientras la tasa de homicidios cada 100.000 habitantes desciende desde su pico de 9,2 en 2002 a 5,2 en 2007; la sensación de inseguridad de los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y del Gran Buenos Aires (GBA) se mantiene en niveles altos entre el 2006 y el 2008 cayendo notoriamente para el 2011, ver la ilustración 5; por el contrario, cuando se pide la comparación respecto de otros países de América Latina, allí el empeoramiento de la imagen de la seguridad en Argentina es notable, quienes perciben a este país como más seguro que el resto de América en 2006 representan el 43%, mientras que en el 2011 sólo son el 24%, ilustración 6.

 

Es muy interesante el análisis comparado entre los porcentajes de victimización y las tasas reales de homicidios dolosos cada 100.000 habitantes. Lo primero para decir es que los tres países de la región que menor tasa de homicidios poseen (Chile, Argentina y Uruguay), sin embargo, son los que mayor percepción de la victimización tienen. Algunos autores explican este fenómeno desde la forma de cobertura que le dan los medios de comunicación de masas a este tipo de hechos. Lo curioso aquí es que desde hace más de un siglo que la prensa da amplia cobertura a este tipo de hechos. Algunos autores refieren al incremento en frecuencia y volumen de las noticias de hechos de sangre en los medios de comunicación, por este tipo de cobertura, una misma noticia repetida 200 veces por día genera inconscientemente la impresión de tratarse de 200 delitos diferentes. Si entendemos también que ante cada hecho estos medios de comunicación los cubren frenéticamente hasta que un nuevo hecho hace caer en el olvido al anterior tenemos una retahíla perenne de delitos en las pantallas de TV incrementando esa tendencia a sentirse en el seno de una sucesión interminable de delitos.

 

La situación en cuanto a homicidios dolosos mejoró de modo sustancial desde 2003. En 2007, esa tasa era de 5,26 por cada 100.000 habitantes, mientras que fue de 8,0 por 100.000 entre 1991 y 2002. Claro está que esta cifra significa 2.071 homicidios durante 2007, o sea 5,67 por día. Si una cadena de medios de comunicación quisiera dar una sensación de inseguridad, le bastaría con exhibir cinco asesinatos por día en la primera página, y a la semana el país tendrá la sensación de que está en medio de una guerra abierta; algo de eso es lo que está ocurriendo. Si los diarios de Estados Unidos se propusieran hacer lo mismo, no les alcanzaría el lugar para cubrir los casi 50 homicidios que hay cada día, en promedio, en ese país. Aun si lográramos bajar la tasa de homicidios hasta un nivel similar al de Suiza o Suecia, los medios de comunicación podrían seguir dando la sensación de altísima inseguridad, con una amplia cobertura a los dos o tres homicidios por día que seguirían ocurriendo.

 

Podemos hablar de la existencia de un efecto paradojal derivado de la contradicción evidente entre la escasa probabilidad que los sujetos presencien una situación de violencia en carne propia o en allegados y la cobertura mediática del delito que lo torna omnipresente, el efecto de esta contradicción será la aparición de una sensación de inseguridad que no tiene correlato empírico sino que es una construcción de tipo psicológico, una representación.

 

Paralelamente al crecimiento de esta sensación de inseguridad (la inseguridad posee dos niveles bien definidos: la inseguridad objetiva y la inseguridad subjetiva –la sensación de inseguridad pertenece al orden del segundo grupo-) crece el “negocio” de la seguridad privada. Esta es una tendencia en expansión durante los últimos 20 años:

 

¿por qué la inseguridad es tan importante para los medios masivos de comunicación? Existen fuertes intereses económicos detrás de la imposición de la inseguridad como principal tópico de la agenda pública.

 

Por ejemplo, en 1999 la inseguridad generó ingresos por $1.000 millones convertibles a dólares, incluyendo la venta de rejas, alarmas, custodios y cámaras de seguridad. Desde 1995 a 1999, donde muchos sectores productivos se encontraban estancados y al borde de la desaparición, el negocio de la inseguridad aumentó un 22,2 %.

 

Asimismo, se verificó un fuerte crecimiento del mercado laboral de la seguridad privada. Mientras que en 1989 existían 30.000 vigiladores, en 1997 ascendían a 70.000, es decir que durante este período se experimentó una expansión del 133% en la mano de obra empleada en la seguridad privada.

 

En la actualidad la seguridad privada mueve $10.000 millones. Al analizarse los datos de crecimiento del negocio de la seguridad privada existió un pico en el período 2001-2003 donde se expandió un 7,9%; es decir, mientras que el país se hundía en su más profunda crisis, el negocio de la seguridad privada vivía sus años dorados.

 

En el 2009 el mercado laboral que ostenta este negocio reúne a 200.000 vigiladores privados, de los cuales un 25% se encuentra trabajando en “negro” con sueldos que rondan los $6,25 la hora promedio y una jornada laboral de 10 horas diarias.

 

O sea que además de la función disciplinadora de la inseguridad (aumento del apoyo al discurso político hegemónico del “orden”), es un formidable negocio, en el cual, no hay que descartar, que los mismos grupos empresariales de los multimedios que tanto fogonean con el discurso de la inseguridad, pudieran tener intereses económicos materiales concretos.

 

En la tabla 2 podemos apreciar el hiato existente entre los porcentajes de la población Argentina que han sido víctimas de un hecho delictivo (entre un cuarto y un tercio de la población) y quienes se sienten inseguros; esto es que creen que pueden ser víctimas en un futuro cercano (entre poco más de dos tercios y poco más de tres cuartos de la población argentina).

 

Se puede apreciar en la tabla 2 una tendencia de crecimiento, tanto en los porcentajes de víctimas de delitos cuanto en la sensación de inseguridad aunque ambos incrementos no son significativos, en todos los casos nos hallamos en variaciones que no superan el 10% para el período analizado.

 

Otras estadísticas de interés para ver como los medios construyen la inseguridad como problema podemos hallarlas en un informe del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en el cual encontramos datos para 2008, esos datos indican que:

 

Cómo apreciamos en el gráfico1, los homicidios dolosos, los cuales son particularmente importantes dado que son los hechos utilizados por los medios de comunicación de masas para construir la sensación de inseguridad son una minoría (sólo una de cada tres muertes violentas).

 

Pero la situación se torna cada vez más clara cuando desagregamos los datos aún reveladores; los medios de comunicación utilizan para crear la sensación de inseguridad fundamentalmente dos tipos de homicidio:

 

a)    Homicidios acaecidos en situación de robo

b)    Homicidios acaecidos durante un delito sexual

 

Como se aprecia a simple vista en el gráfico 2, la gran mayoría de los delitos no ocurre durante la comisión de otros delitos, el 64% de los homicidios dolosos ocurre como un simple asesinato, sin otro fin, mientras que los delitos funcionales a la generación de la sensación de inseguridad, sólo representan el 23% de los homicidios dolosos; si hacemos el cálculo sobre el total de las muertes anuales, estos hechos utilizados para generar inseguridad sólo representan el 6,18% del total de los homicidios acontecidos en Argentina durante el año 2008 (427 sobre un total de 6906 muertes)

 

Existe el fortalecimiento de ciertas ideas de sentido común que serán la representación discursiva acerca del delito, la sociedad y la ley que se harán los sujetos. Este sentido común, cuyo fundamento podemos hallarlo en las teorías positivistas, visualiza como una ruptura del pacto social proveniente de una agresión de grupos ajenos a la sociedad anfitriona (habitualmente la inmigración “ilegal”).

 

El inmigrante es el otro, y el otro simboliza lo desconocido, y, generalmente se teme a lo desconocido, durante el auge del modelo neoliberal, durante los 80 y los 90 en el mundo se abogó por la libertad de circulación de capitales, tras los capitales hubo flujo de mano de obra (barata) que migró de zonas pobres a zonas mas ricas, esto trajo aparejado un incremento de la xenofobia de esas sociedades que necesitaban (aun necesitan) esa mano de obra pero temen y odian a esos trabajadores migrantes (esa es la base de la xenofobia actual en Argentina y del antiislamismo que vemos aflorar en Europa).

 

La base de ese odio suelen ser los prejuicios y el desconocimiento del otro. Podemos citar una serie de ejemplos concretos, en el diario página 12 del 13 de diciembre de 2010, Jose Natasnson, citando estadísticas de censos nacionales muestra que el proporción de inmigrantes se mantiene estable desde el primer censo nacional hasta ahora: “el porcentaje de extranjeros provenientes de naciones limítrofes sobre el total de la población fue de 2,4% en 1869; 2,6% en 1914; 2,0% en 1960; 2,7% en 1980 y 2,5% en 2001“, la “invasión” denunciada en los ’90, durante el auge neoliberal no tiene respaldo material, sólo son prejuicios en movimiento.

 

Complementando los datos de Najenson podemos citar una serie de evolución histórica 1914-2001 construida por el INDEC:

 

En 1914 el 70% de la población del país era nativa, sólo un 30% era inmigrantes (entre ellos un 2% provenía de países limítrofes); en 1947 las proporciones eran de 85% nativos y 15% inmigrantes (2% de ellos eran provenientes de países limítrofes); en 1960 la relación era 87% nativos y 13% inmigrantes (la proporción de países limítrofes se mantuvo en el 2%); para 1970 los nativos representaban el 91% mientras los migrantes eran el 9% (los provenientes de países limítrofes permanecen en el 2%); en 1980 los nativos ya son el 93% los inmigrantes el 7% (mientras los provenientes de países limítrofes continúan siendo el 2%); por último para 1991 los nativos suman el 95% y los inmigrantes representan el 5% de la población censada (los provenientes de países limítrofes aquí ya representan el 3% de la población total). Como puede verse en los datos comparados del INDEC, la proporción de migrantes provenientes de países limítrofes se ha mantenido constante en, aproximadamente un 2% de la población total de nuestro país.

 

Según las estadísticas del Servicio Penitenciario Nacional, la nacionalidad de los detenidos en cárceles nacionales no avala la idea del “delincuente extranjero”, al menos no en forma tan contundente como se intenta mostrar en los discursos de ciertos medios de comunicación o en los de cierto “sentido común”. Las estadísticas del Servicio Penitenciario Nacional acerca de delincuentes encarcelados para el año 2008 muestran que la abrumadora mayoría de quienes violan las leyes en nuestro país son compatriotas: el 79% de los encarcelados son argentinos; un 16% son ciudadanos de países limítrofes y de Perú; y un 5% de otras nacionalidades. Esto da por tierra con los prejuicios de que los delincuentes son “inmigrantes ilegales”.

 

Estamos asistiendo en Argentina a un reclamo desde ciertos sectores, tal vez los más afectados por la construcción de la inseguridad, al endurecimiento de las penas, esto es a disminuir la edad de imputabilidad y alargar las condenas de los supuestos perpetradores.

 

Este reclamo, podríamos inferir, tiene su basamento en una concepción liberal de la justicia y el castigo, ya que, implícitamente, considera al delincuente como alguien que opta voluntariamente por violar las leyes, mientras que la concepción positivista tiene un componente más ligado a la esencia de los sujetos. Por lo tanto, endurecer las penas tendría consecuencias disuasivas ya que los delincuentes al ‘evaluar’ la ecuación costo de violar las leyes/beneficios obtenidos de dicha opción concluirían que el costo a pagar es demasiado elevado por sobre los beneficios obtenidos.

 

Vemos en la ilustración 7 una evolución que, por un lado indicaría una desconfianza en la posibilidad de la cárcel como institución correccional, ya que entre 2006 y 2011 hay una disminución de quienes opinan que el endurecimiento de penas traerá mayor seguridad. Mientras que en este mismo sentido las opiniones sobre el restablecimiento de la pena de muerte como solución al problema de la inseguridad pasan de un 38% que lo considera necesario durante 2006, a un 54% que opinan en el mismo sentido durante 2011 (ver ilustración 8). Respecto de la justificación acerca de sus opiniones favorables a la pena de muerte, como vemos en la tabla 3, la mayoría de las justificaciones tienen que ver con criterios ligados más a la venganza y a la imposibilidad de reinserción social (el que mata debe morir, 16%, si mata no merece vivir 9%, como ejemplo 15%, esa gente es irrecuperable 19%).

 

La famosa conductora de televisión argentina y ex actriz Susana Giménez ha tocado una fibra frágil del imaginario colectivo nacional al señalar recientemente que para terminar con el creciente tema de la inseguridad social, “el que mata tiene que morir”. En palabras de la reconocida conductora y empresaria local, “Termínenla con la estupidez de los derechos humanos. El que mata tiene que morir. Ahora en Buenos Aires está todo mal” (Clarín, 28/02/09). Aunque luego rechazó contradictoriamente instaurar la pena de muerte, al tiempo que exigía nuevamente “mano dura” y citaba como ejemplo a Rudolph Giullani, lo que logró la ex actriz fue instalar el tema en la agenda pública. Acto seguido, diversos actores del ámbito local, periodistas y reconocidos conductores de televisión comenzaron a mostrar con diversos grados y facetas su respaldo a los dichos de la conductora de televisión y empresaria. El cantante Roberto Sánchez, conocido como “Sandro”, afirmaría, por ejemplo, poco después “No seamos hipócritas, los que matan tienen que morir”. Luego, seguiría el actor “Cacho” Castaña, quien se preguntara: “¿hace falta un juicio si te matan a un hijo?” y el cantante Luis Alberto Spinetta, quien, tras señalar su rechazo a la pena de muerte, agregara a continuación que “a algunos

(delincuentes) habría que pegarles un tiro en la cabeza”, y que “la pena de muerte la sufrís al salir a la calle” (Clarín, 08/03/09). Finalmente, cuando las aguas parecían aquietarse, vendría el turno del reconocido conductor de televisión y empresario Marcelo Tinelli, quien respaldaría los dichos de la famosa conductora señalando que “En este país nadie hace nada para mejorar la seguridad; salís a la calle y te asesinan” (Clarín, 11/03/09). ).

 

En una parte de su trabajo Castigar Civilizadamente, la autora Lila Caimari, refiriéndose a los debates decimonónicos acerca del sistema punitivo de la sociedad futura, refería al rechazo de la “sed de venganza” como fundamento del sistema penal; afirmando que: …la adopción del discurso europeo sobre el pasado punitivo universal
permitía a los
autores argentinos recortar con facilidad el perfil de una sociedad futura que imaginaban lo suficientemente sofisticada como para rechazar la pura sed de venganza como fundamento de su futuro sistema penal…
Justamente opuesto es el espíritu que anima los discursos sobre el castigo en los medios de comunicación y que podemos resumir en la frase, citada arriba, de la conductora Susana Giménez, cuando dijo: el que mata tiene que morir. El sustento de esta frase no es otro que la Ley del Talión la cual tiene por fundamento, justamente, la retribución de la justicia a través de un acto de venganza resumido en la conocida máxima de “ojo por ojo, diente por diente”.

 

Como apreciamos en el fragmento de arriba el sentido común construido desde los medios de comunicación implica, de hecho, la instalación en la agenda pública de la sociedad de la exigencia de reintroducción de prácticas punitivas y discursos superados por los avances de la criminología de los siglos XIX y XX.

 

Desde las exigencias de reintroducción de la pena de muerte, hasta el sostenimiento de discursos (racistas/clasistas) acerca de que las condiciones ambientales (villas miseria/barrios carenciados), la promiscuidad, el alcoholismo de las clases populares, etc. Es la causa principal del delito; y no, como afirma el Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, Dr. Raúl Zaffaroni: “no es la pobreza lo que genera el delito, sino que es la pobreza sin un proyecto de vida es la que lleva a los jóvenes a la delincuencia“. No es la pobreza lo que genera delito, sino la desesperación y la anomia, la falta de un proyecto global, el problema no está en el medioambiente sino en el abandono social.

 

También existe cierto lombrosianismo en la “clasificación” de los delincuentes que se hace en los medios de comunicación, los medios construyen un discurso de nosotros/ellos, externalizando, estigmatizando y demonizando al delincuente como un alter para la sociedad, como una amenaza externa. La imagen del delincuente, en general, está asociada a ciertos estereotipos: el habitante de los barrios carenciados (villero), inmigrante (ilegal) de países limítrofes o de América Latina.

 

Como se aprecia en el discurso de los personajes mediáticos que citáramos arriba, el sentido común impuesto a partir de la generación de la “inseguridad” tiene un fuerte contenido autoritario, no sólo porque implica una “reacción” autoritaria a una percepción, sino porque además tiene una profunda inserción ideológica, Giménez no sólo pide la pena de muerte “el que mata tiene que morir“, sino que además emite un discurso negador de los derechos humanos “Termínenla con la estupidez de los derechos humanos” y esto es absolutamente coherente con su apoyo a la dictadura militar en plena dictadura, tal y como se la puede ver en el programa de Mirta Legrand del 21 de septiembre de 1978 denunciando la llamada “campaña antiargentina” la cual consistía en una campaña internacional de denuncias a las violaciones a los derechos humanos que cometía la dictadura en aquel momento.

 

Lila Caimari, hablando acerca de los primeros criminólogos argentinos, dice que: La reflexión sobre el castigo era… una manera de pensar en los rasgos del ciudadano moderno, los derechos del Estado sobre esos ciudadanos, y ciertas características más generales de esa sociedad a la que aquel representaba. A este respecto, y tomando en cuenta los debates y discusiones acerca de la llamada inseguridad que se produce en foros públicos por personajes también públicos pero neófitos en temas de seguridad y criminalidad; pero sobre todo las exigencias de endurecimiento de las penas e inclusive las demandas por la aplicación de la pena de muerte, particularmente en un país como el nuestro en el cual, hace apenas 28 años, dejó atrás una feroz dictadura militar en la cual el Estado montó una maquinaria represiva mediante la cual con técnicas de terrorismo de Estado asesinó al 0,1% de la población, habla de una sociedad crecientemente autoritaria.

 

Caimari plantea que En el complejo universo legal comprendido entre la independencia y la codificación, sin embargo, la privación de la libertad había sido una opción muy secundaria respecto a otros castigos que se adaptaban mejor al contexto de la guerra, como los trabajos forzados y el servicio militar coercitivo –recordemos que durante buena parte del siglo XIX, el ejército fue una institución penal-. En este sentido, y sin retornar a su función punitiva, existen sectores en la sociedad argentina que abogan por la reintroducción del Servicio Militar Obligatorio, sobre todo pensando su función disciplinaria de institución de encierro, tal y como lo describe Foucault. La idea presente en este pensamiento de corte autoritario no es castigarlos con la leva por un delito cometido, sino encerrarlos preventivamente para “disciplinarlos y moralizarlos” durante su militarización forzada.

 

Este discurso autoritario tiene fuertes ideas de sentido común instaladas, algunos sujetos demandan como solución al “problema” de la “inseguridad”, la reinstalación de prácticas de disciplinamiento social de contenido autoritario como la reintroducción del Servicio Militar Obligatorio (SMO), abolido en 1994 debido a los abusos cometidos por los militares que produjeron varias muertes de conscriptos durante su vigencia entre 1901 y 1994. El SMO significó, de hecho, la militarización de los jóvenes sometiéndolos a un régimen cuartelario de encierro disciplinario que, en la práctica implicó la reducción de esos jóvenes a una situación de servidumbre y a los caprichos de los militares de carrera (En Argentina al SMO se lo conoció popularmente como CoLimBa, apócope de Corre, Limpia y Barre).

 

Son muy interesantes las reflexiones introducidas por Jerónimo Visñovezky en su artículo “La hegemonía nos convence que somos invisibles”, en él hace algunas comparaciones entre los delitos y la inseguridad tal y como son presentados desde los medios de comunicación en contraste con algunos datos de la provincia de Santiago del Estero, de la cual el periodista es oriundo, dice el autor:

 

En una encuesta reciente, la consultora Poliarquía sentenció que el 71% de la población está de acuerdo con bajar a los 14 años la edad de imputabilidad de los menores. Se calcula que en 2011, esos menores serán responsables de entre 10 y 15 muertes en todo el territorio argentino. En el mismo lapso, solamente en Santiago del Estero, la falta de legalidad de las interrupciones voluntarias del embarazo le quitará la vida a 20 mujeres, casi todas de escasos recursos…

[La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner] CFK se refirió al uso propagandístico de tragedias particulares para refutar índices generales. Según los últimos datos disponibles de la Oficina de las Naciones Unidas para el Control de las Drogas y la Prevención del Crimen, el índice de homicidios cada cien mil habitantes es de 5,2 en Argentina. El mismo valor que EE.UU con quien compartimos el tercer puesto entre los países más seguros del Continente Americano. Según el Barómetro de las Américas, cuando se trata de percepción de seguridad, EE.UU. está primero y nosotros penúltimos, 24 puestos abajo.

Esto no quita que cada hecho delictivo sea una tragedia que debe tratarse como tal y no como argumento que demuestra que no es cierto que solamente Canadá con el 1,7 y Perú con un 3,2 tienen menos muertes cada 100.000 habitantes que la Argentina al año. Pero recuerde: morirán 20 santiagueñas este año por no poder pagar un lugar en el que pueda interrumpir su embarazo sin perder la vida y tal vez ningún comprovinciano muera en manos de un menor de entre 14 y 15 años. Unos 60.000 hombres y mujeres de esta provincia viajarán buscando trabajo y algunos encontrarán la misma esclavitud que encuentran hace años pero es muy probable que en el 2015 todavía nadie haya vuelto a robar un banco en nuestra Madre de Ciudades.

Estar más preocupados por la realidad que se nos dicta desde los medios hegemónicos de Buenos Aires que por los problemas –muchas veces distintos- que tenemos delante de nuestras propias narices es prueba fehaciente de que somos fáciles de influenciar, de persuadir, de convencer. No tomarse un momento para resistir el facilismo de aceptar la noticia digerida ayuda soberanamente a seguir invisibilizando las dificultades que son más nuestras y para nada menos serias, menos complejas o menos difíciles de abordar.

No seamos cómplices de nuestra propia invisibilidad.

 

Lo que muestra este fragmento del texto es cómo los medios de comunicación hegemónicos construyen las representaciones sociales acerca de los temas que preocupan y ocupan la agenda de problemas mientras otros temas, que también atañen a la inseguridad, por ejemplo los accidentes viales, las muertes por abortos clandestinos o la violencia de género quedan ocultos tras la “inseguridad”, construida exclusivamente sobre los homicidios ocurridos durante asaltos con violencia (los cuales son la ínfima parte de los homicidios dolosos como hemos visto en estadísticas arriba.

 

La función de los medios de comunicación en la espectacularización del delito hoy es central. En la época del absolutismo el castigo supliciante tenía una función ‘pedagógica’ ya que al realizarse el suplicio en público, el pueblo visualizaba directamente el castigo y podía ver el suplicio de los reos. Esto cambiará con la llegada del encierro disciplinario, dirá Caimari: El precio del tiempo de la prisión era el debilitamiento de la función socialmente didáctica del castigo, que muchos defensores del cambio deploraban y procuraban compensar con una visibilidad mayor de los presidiarios –obligándolos a trabajar en público arrastrando sus cadenas- y un aumento de la publicidad de las sentencias judiciales. Hoy esto se ha modificado sustantivamente, los apresados son derivados tras los gruesos muros de las prisiones y la teatralidad de los prisioneros arrastrando sus cadenas en público ha sido reemplazada por la visibilidad otorgada por los medios de comunicación, particularmente la televisión, la cual, en los últimos años parecería sufrir una tendencia “voyerista” de mostrar lo privado haciéndolo público.

 

En efecto, para las cámaras de TV no parece haber límites, irrumpen tras los muros de los presidios, realizan “realities shows” siguiendo a los “Policías en Acción”, realizando entrevistas a supuestos delincuentes (los cuales aparecen enmascarados o con sus rostros y voces distorsionados), o enviando móviles a cubrir en “vivo y en directo” asaltos con tomas de rehenes, o sometiendo a familiares y víctimas de delitos a un verdadero “acoso mediático” en busca de sus declaraciones “en primicia”, todo esto en nombre del “derecho a informar”.

 

Acerca de ciertas posturas y modalidades de la prensa, Heriberto Frías cuenta acerca de la campaña del diario “El Demócrata” de México sobre las terribles condiciones de hacinamiento, malos tratos, indignas condiciones de encierro, etc., que sufrían los presos en aquel país, particularmente los del presidio de Belem hacia finales del siglo XIX. Hoy en día, en Argentina, a pesar del hacinamiento, del encierro por años sin condena firme, etc., de muchos de los presos en nuestras cárceles, la preocupación de los medios de comunicación, lejos de ser la de “El Demócrata”, está puesta en la crítica a los jueces “garantistas” (el discurso del orden plantea básicamente que la sociedad es demasiado benévola y que el respeto por los derechos y garantías procesales a los delincuentes deja a la sociedad indefensa en manos de los delincuentes), los medios también sostienen un discurso acerca que existe impunidad, que las cárceles tienen “puertas giratorias” (los presos ingresan y salen muy pronto), etc. En fin, toda una serie de mitos y argumentos falaces que construyen y dan sustento al discurso de la “inseguridad”.

 

Tasa de encarcelamiento por delitos. Otro eslógan afirma que en la Argentina los delincuentes entran a la cárcel por una puerta y salen por la otra. Las estadísticas internacionales muestran que no es así, y que la tasa de encarcelamiento por cada 100.000 habitantes en la Argentina es de 148, cerca de la de España (145), Reino Unido (145), Brasil (191) y México (196). Estamos, pues, ubicados en el medio de la escala; las tasas no son muy bajas ni excesivas, y más bien están en relación con las tasas de delitos. (Los datos utilizados son del National Council on Crime and Delinquency, U.S. rates of incarcelations, a global perspective, Christopher Hartney, Washington, Noviembre de 2006.)

 

Mientras que Buffington afirma que: …la
paulatina consolidación durante el siglo XIX del paradigma científico de la criminología, representó un escenario fundamental para una construcción mucho más amplia de la criminalidad, que contribuyó a demarcar las fronteras de la sociedad mexicana moderna; esto es, a fijar los límites de la ciudadanía, el “precio” de la admisión a esta sociedad. Como consecuencia del proceso de desarrollo seguido por ese paradigma, la criminalidad, perenne fuente de temor y discusión, pasó a ser objeto de una atenta indagación científica a cargo de especialistas. Hoy en día, en Argentina, la construcción de la mirada de sentido común acerca de la inseguridad parecería hacer un camino diferente; más que construir un discurso científico desde una “atenta indagación científica a cargo de especialistas”, el discurso acerca de la inseguridad es vehículo de expresión de prejuicios clasistas/racistas de una plétora de neófitos cuyo único mérito para opinar sobre el tema es el ser famosos por sus actividades artísticas, y por ello tener acceso garantizado a los medios de comunicación.

 

Su falta de conocimiento, no obstante, dada su condición de famosos no les resta poder de presión e influencia en la construcción del sentido común. El poder social ejercido por estos sujetos es tan grande que llegan a influir sobre algunos legisladores. De hecho, el peso ejercido por algunos de estos personajes encabezados por el “Ingeniero” Juan Carlos Blumberg fue tal que lograron la modificación del código penal (la llamada Ley Blumberg) aún con la oposición de los principales especialistas como por ejemplo el actual Ministro de la Corte Suprema de la Nación Dr. Raúl Zaffaroni.

Buffington también refiere a los prejuicios vigentes en el pensamiento de algunos criminólogos mexicanos del siglo XIX, dirá el autor: Aunque no exclusivos de un estrato social en particular, rasgos como la holgazanería y el disfrute de placeres “vulgares” coincidían con las usuales críticas de la élite sobre el modo de vida del pueblo y eran, sin más, señales tanto de clase como de criminalidad… En otra infundada analogía Zayas aplicó tales atributos individuales a una clase criminal; el desarreglo mental del homicida maniático ilustraba la demencia del grupo. Ignoró para su conveniencia la paradoja entre el criminal anónimo y los visibles estigmas físicos. Aparentemente la detección de los criminales no era tan fácil en todos los casos, más aún en medio de una muchedumbre. Esos insignes delincuentes constituían sólo una muestra selecta, si bien extrema, de una clase entera de criminales. “En cualquier lugar, y particularmente en las grandes ciudades –previno- es posible encontrar una raza especial, a la cual pertenecen los vagos, los sujetos sin ocupación fija, sin familia. Hombres y mujeres viven en promiscuidad. El robo no se considera inmoral, la embriaguez no es un vicio sino un hábito o una necesidad y la prostitución es la cosa más natural del mundo. Esa raza peculiar, identificable a primera vista sólo por sus notorios signos físicos o de clase, estaba presta a sublevarse a la menor provocación, para convertir en altercado una simple disputa laboral o un levantamiento político en revolución. Su sinuosa pero “científica” formulación de insensatez moral permitió así a Zayas acusar a una clase de ser homicida en potencia, pese a que, con base en las normas legales (y científicas) de la época sus evidencias eran endebles y circunstanciales. También sus expresiones ostentaban connotaciones racistas, las cuales tonificaban las vetustas ideas preconcebidas de las élites sobre las mestizas clases bajas urbanas.

 

Leyendo este párrafo de Buffington es imposible no pensar en los discursos que hoy circulan como sentido común alrededor de, por un lado, los movimientos de protesta social de los sectores pauperizados durante la década neoliberal en Argentina (1989-2001), el llamado movimiento piquetero recibe buena parte de los estigmas y prejuicios circulantes en la sociedad sobre las clases bajas urbanas. Hace poco tiempo atrás, cuando el gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner decidió otorgar un subsidio para los niños de familias pauperizadas (la Asignación Universal por Hijo), el presidente del partido opositor, Unión Cívica Radical, Ernesto Sáenz, generó polémica cuando afirmó:

 

“Algunas herramientas que son buenas en teoría, terminan desvirtuándose en el camino. En el Conurbano bonaerense la asignación universal por hijo, que es buena, en términos teóricos se está yendo por la canaleta de dos cuestiones, el juego y la droga. Usted advierte del dos al diez de cada mes (cuando se liquida la asignación) como aumenta la recaudación de los bingos y de los casinos y, como se nutre el circuito ilegal de la droga a través de la plata que recaudan los famosos dealers de la droga”, afirmó Sanz, ante un auditorio un tanto incómodo. Obviamente luego tuvo que salir a pedir disculpas por su frase.

 

En otra parte Buffington refiere a las técnicas periodísticas, las cuales, si en ese momento eran importantes, hoy con la revolución en los medios de comunicación y la incorporación de las empresas periodísticas a la Industria Cultural, los medios cumplen un papel insoslayable en la conformación de un sentido común del orden. Los medios hoy son el principal ámbito de producción/reproducción del Discurso Político Hegemónico; esto es el discurso que sustenta, fundamenta, avala y justifica el orden social vigente. Dice Buffington: La jerga científica no fue la única innovación expresiva de la época; también las nuevas técnicas periodísticas salieron a relucir. “Objetividad” científica aparte, la mayoría de los analistas estimaban la criminalidad como una creación social cuya aprobación dependía enormemente del sentido común: de nociones de aceptación generalizada y laxa definición acerca de la conducta normativa. Los “objetivos” relatos presenciales de los periodistas profesionales incidían directamente, entonces, en el sentido común de una masa de lectores cada vez más nutrida, deseosa, al mismo tiempo, de vibrar con el caso sonado más reciente… La índole presuntamente impersonal e inductiva del positivismo asomaba en un periodismo veraz que exhibía sin ambages sus pruebas para que los lectores pudieran extraer sus propias conclusiones.

 

En la Argentina desde finales de la dictadura militar, posiblemente por influjo de su retórica acerca de la incapacidad de las élites políticas para resolver los problemas que aquejan a la sociedad, los medios de comunicación se erigieron en tribunas de denuncia buscadas por la comunidad para dar a conocer (y obtener resolución favorable) sus conflictos y necesidades (durante los neoliberales ’90, ante el abandono de las funciones asistencialistas del Estado surgieron programas de denuncia de situaciones sociales: Punto Doc, Caiga Quien Caiga, etc.).

 

Asimismo, la última frase del párrafo de Buffington que citamos arriba que dice: La índole presuntamente impersonal e inductiva del positivismo asomaba en un periodismo veraz que exhibía sin ambages sus pruebas para que los lectores pudieran extraer sus propias conclusiones. Exige algunas aclaraciones: En primer lugar sabemos hoy que las pretensiones positivistas de la “índole impersonal e inductiva del positivismo” que nos remite a una pretendida “neutralidad valorativa”, la supuesta “objetividad” es una falacia ideológica ya que el mero recorte de la realidad para presentar las “pruebas”, ya es una intervención y, por lo tanto, una impresión de sesgo subjetivo.

 

Por otro lado, la hegemonía ideológica y discursiva del positivismo contribuye a crear la aureola de “inmaculabilidad” de los medios, la gente suele olvidar que los medios de comunicación no son sujetos sociales neutrales e imparciales; no son “árbitros” que regulan las relaciones sociales, sino que son empresas periodísticas y, como tales poseen intereses (políticos, económicos, ideológicos, clasistas, etc.). Por lo tanto las representaciones discursivas presentes en los medios de comunicación no son “hechos objetivos” ni afirmaciones “neutrales” sino opiniones que están dictadas y mediadas por dichos intereses. Algunas de estas empresas periodísticas son verdaderos oligopolios, un ejemplo de ello es el Grupo Clarín, dueño del diario de ese nombre y de otras 250 empresas periodísticas, con lo que tienen un poder discursivo suficiente como para “crear” realidad por mera iteración de falacias.

Caimari, reflexionando acerca de la forma en que los medios periodísticos reflejaron la ola de secuestros extorsivos producida en Argentina en la década de 1930 afirma que: …la repentina visibilidad social del secuestro no fue función del indicio o siquiera del aumento de una práctica delictiva, sino de su “descubrimiento” periodístico. Algo similar parecería acontecer hoy con la “inseguridad”; independientemente de lo que ocurre con las estadísticas de delitos, lo cierto es que los medios de comunicación destinan cada vez mayores recursos en tiempo y/o espacio a la cobertura de noticias policiales; incluso, el mayor interés del público por el tema se hace notar hasta en la Industria Cultural norteamericana, en la cual proliferan, con éxito internacional, series acerca de investigaciones forenses (de ficción y documentales), como la saga de CSI, NCIS y Medical Detectives.

 

La autora dirá luego que: Las exuberantes crónicas policiales de la prensa popular de aquellos años desafían la sensibilidad del lector contemporáneo. Su repertorio de recursos gráficos y narrativos, ficticios y documentales, confluía en sinfonías cacofónicas que exhibían el caos de la ciudad mientras alimentaba la sensación de confusión y pequeñez del público mediante shocks perceptivos permanentes. Hoy, imperio de lo audiovisual mediante, ese mismo efecto es buscado mediante asociaciones de imágenes que buscan construir lo siniestro (según Freud, lo siniestro sería aquella suerte de espantoso que afecta las cosas que nos resultan conocidas y familiares desde tiempo atrás).

 

De esta forma, según la crónica, las calles de la ciudad se tornan amenazantes, “siniestras”, un territorio “hostil” en el cual el peligro nos acecha, Caimari, relatando las coberturas de prensa en los ’30 dirá: La fotografía del crimen porteño tenía antecedentes muy precoces en los grandes magazines ilustrados, comenzando por la pionera Caras y Caretas… Los fotógrafos de su crónica roja estaban en todas partes: retratando sospechosos, testigos, el arma asesina, el cadáver, las manchas de sangre, los personajes oficiales y extraoficiales de la pesquisa. Bajo el manto de su asociación con un crimen, los objetos más comunes de la ciudad –la fachada de una casa, un árbol, un auto, o un zaguán- se imantaban de significados. Más adelante Caimari afirma que: Como comprobaron rápidamente los editores, el gran potencial de entretenimiento de las historias del delito se multiplicaba cuando dichas historias incluían imágenes, esas fotografías ruidosas y chocantes separadas de los hechos por unas pocas horas. Hoy todo se ha acelerado gracias a la revolución en los medios y hasta es posible poder ver en vivo y directo a secuestradores rodeados por la policía que toman rehenes, exigen la presencia de medios de comunicación y luego negocian su rendición ante las cámaras, esos programas de “realidad” tienen altos niveles de audiencia y atrapan la atención del público.

 

Caimari, en otra interesante observación, afirma que: Una amplia literatura sociológica ha establecido fuera de toda duda que ciertos crímenes reciben, y siempre han recibido, una atención desproporcionada de la prensa y ninguno más sobrerrepresentado en los diarios que el homicidio. Esto es igual para la televisión hoy en día. Existe la costumbre en los medios de cubrir obsesivamente cada detalle de los homicidios hasta que un nuevo crimen acontece y la atención se desvía hacia él. La cobertura mediática del delito se torna así en una sucesión perenne de reportajes, detalles e hipótesis (la mayor parte de las cuales son pura especulación abstracta). Muchas veces también se tornan tribuna de expresión de prejuicios y exigencias de “mano dura” (endurecimiento de las penas).

 

En unos párrafos muy interesantes Caimari describe las construcciones ideológicas emprendidas por algunos pensadores de la reacción antiliberal, particularmente la de aquellos ligados a la iglesia católica. Dice Caimari: …Así, los grandes secuestros y el carnaval periodístico que los rodeó fueron asociados a la inmoralidad de una sociedad con escuelas sin Dios; la identidad de los delincuentes, a la irresponsable bienvenida a los malos extranjeros; la pobre resolución de los casos, a la corrupción de los políticos de comité. Las víctimas del secuestro podían ser pensadas (y fueron pensadas) como mártires de la politiquería decadente del sistema democrático… Al fijar la atención en una violación prolongada del orden moral, el secuestro logró ese efecto de tensión emotiva que, por razones comerciales, el periodismo perseguía desde hacía tiempo. Sin buscarlo, esta operación generó una corriente de inédita cohesión social en relación con los significados de un crimen, en un clamor que reunió a medios de prensa tradicionalmente divergentes en ideología y público lector. La historia del secuestro había mostrado una gran capacidad para desplegar los temores más profundos, erigiendo a sus víctimas en modelos de la familia argentina –el hijo, el esposo y padre y, sobre todo, la madre-.

 

Lo que hoy acontece con el discurso del orden es la construcción de una dualidad nosotros/ellos que, al mismo tiempo, genera empatía con la víctima y construye al delincuente como externo a la sociedad, como la amenaza que viene de afuera (por eso la figura del inmigrante ilegal aparece como la amenaza omnipresente). La víctima, indefectiblemente, es construida como inocente, ciudadano ejemplar y modelo de persona; incluso aquellos que, siendo víctimas de un asalto persiguieron varias calles y dieron muerte alevosamente y a sangre fría a sus asaltantes son construidos como “vengadores”, reivindicando la justicia por mano propia; el primer caso de estos, ocurrió hace ya más de dos décadas, el caso del Ingeniero Santos.

 

Dos especialistas en análisis de discurso, Rincón y Rey, han dirigido un trabajo de investigación respecto a los medios de comunicación latinoamericanos, particularmente los medios gráficos, respecto de cómo construyen las noticias acerca de los hechos delictivos, ellos han encontrado una serie de regularidades que resumen en un artículo, en él describen 10 puntos que, aparentemente serían el eje común de construcción discursiva de los medios respecto de la (in)seguridad como los autores mismos la enuncian:

 

a. El periodismo y los medios de comunicación se convirtieron en un foro permanente de la seguridad.

b. El tema de la seguridad se ha convertido en uno de los temas clave de la agenda política y del debate ciudadano; así, la (in)seguridad en la política es el tema de campaña y de gobierno.

c. La sensación de inseguridad se construye vía narrativa mediática y por experiencia cotidiana; así, existe una serialización del relato de la (in)seguridad porque el delito “no descansa” y habitamos un ambiente social siniestro.

d. El cuerpo del delito ha saltado de las páginas de crónica roja a los debates sobre la gobernabilidad, la vida en sociedad y el futuro de nuestros países.

e. El relato policial y el testimonio del testigo son las estrategias de verosimilitud para el relato periodístico del delito.

f. El lenguaje que se usa en la crónica policial es clasista y agresivo para construir al criminal y la víctima. Nunca se usa la adjetivación delincuencial para los ricos y poderosos en delito.

g. Más que investigación se trabaja sobre el rumor, las versiones, los anónimos.

h. El relato periodístico de la inseguridad documenta que los delitos se han diversificado, las instituciones de protección estatal son inoperantes y la sociedad habita la indefensión.

i. La inseguridad como tema es un muy comunicable por su atracción narrativa, su trama dramática popular y su impacto de opinión.

j. Los ciudadanos en el discurso periodístico son víctimas/espectadores de la película de la inseguridad (los cuentos mediáticos del miedo) y consumidores de seguridad (vigilancia, represión, mercado de dispositivos de seguridad y seguros).

 

En este punteo se destaca cómo se construye la narrativa de la inseguridad independientemente de la experiencia individual, más bien es un tema de “agenda política” impuesta por los medios; al mismo tiempo el contenido de dicha narrativa se basa en ciertos lugares comunes: los delitos crecen (siempre son más y peores –cuantitativa y cualitativamente respectivamente-); el estado, en todas sus instancias represivas y punitivas (fuerzas de seguridad y justicia) es ineficiente para detener la amenaza (este mito es indispensable para generar la sensación de desprotección aumentando la sensación de inseguridad); el discurso es clasista, deliberadamente se hace un enorme hincapié en mostrar, mediante la adjetivación, cierto tipo de acusados de delitos (particularmente los delitos contra la propiedad – homicidios en ocasión de robo especialmente) como culpables condenándolos ex-ante y se elude la mención de otro tipo de acusados de delitos como tales. En Argentina se ha llegado a la contradicción que ciertos medios de comunicación que participan de esta retórica de la inseguridad otorgaban espacio para su expresión a un cura condenado en dos instancias por abuso de menores, el Padre Julio César Grassi, quien además dirigía un centro de menores dónde residían las víctimas. El sacerdote, quien a pesar de dos fallos en su contra, no fue detenido, durante todo el período del proceso, entre 2002 que se presentó la denuncia y el 2011 que se dicto su libertad por “falta de mérito” apareció en reiteradas oportunidades en televisión, de igual manera muchos comunicadores sociales amigos del párroco, entre ellos Raúl Portal, ex–vocero de prensa del dictador Jorge Rafael Videla, mientras exigían mano dura con los delincuentes se presentaban en los medios sosteniendo la inocencia de Grassi y exigiendo su libertad. En una muestra del doble discurso de los medios.

 

A modo de síntesis podemos afirmar que durante los últimos 15 años estamos asistiendo a la instalación de un discurso del orden en el sentido común cuyo principal promotor son los medios de comunicación de masas; el eje del mismo es la presencia de una permanente campaña de denuncia acerca de la supuesta inseguridad que se estaría viviendo en Argentina (dicha inseguridad no tiene asidero empírico en las estadísticas, por el contrario, las estadísticas indicarían lo opuesto, la disminución de la inseguridad).

 

Este discurso incluye varios presupuestos: a) Existe un fuerte incremento de la inseguridad debido al aumento de los robos y, fundamentalmente de los homicidios (la cantidad de delitos contra la propiedad en 2006 fue de 729.342, mientras que en 2007 fue de 711.987; mientras que los homicidios dolosos en 2006 fueron 2052 y en 2007 fueron 2071); b) los sujetos más peligrosos son los “pibes chorros” (sujetos jóvenes, menores de 18 años, pobres, habitantes de barrios carenciados, a los cuales se los describe como violentos, consumidores de drogas altamente adictivas –la llamada pasta base o “Paco”-; c) otras de las figuras amenazantes son los villeros –habitantes de barrios carenciados-, los inmigrantes “ilegales”, etc.

 

 

Ilustración 1 – Evolución de las tasas de homicidios dolosos (1991-2007)


Tabla 1 – Comparación entre % de Victimización y Tasas reales de Homicidios para 2008


 

Tabla 2 – Víctimas de Delito y Percepción de la inseguridad

Víctimas de delito y percepción de delito en Argentina 

Año 

Hecho Violencia 

Hecho delictual 

Sensación de Inseguridad 

2004 

 

22 

68,4 

2005 

 

21,1 

67,1 

2006 

4,7 

20,2 

68,9 

2007 

4,2 

23,5 

70,7 

2008 

6,7 

25,8 

75,2 

2009 

5,2 

27,3 

77,4 

Fuente: EDSA, Observatorio de la Deuda Social Argentina, UCA.

 

Gráfico1 – Por tipo de homicidio para Argentina año 2008


 

Gráfico 2 Distribución por tipo de homicidio doloso para Argentina 2008.


 

 

Ilustración 2- Relación entre tasa de homicidio y tasa de desempleo en Partidos del GBA (1989-2006)


 

Ilustración 3 – Relacion entre los porcentuales de población en situación de pobreza e indigencia y la tasa de homicidios para Partidos del GBA (1989-2006)


Ilustración 4 – Relación entre el Coeficiente de Gini y la Tasa de Homicidios. Partidos del GBA (1989-2006)


 

 

Ilustración 5 – Sensación de inseguridad para C.A.B.A. y G.B.A. (2006-2010)


Ilustración 6 – Evolución de la Percepción de la Seguridad en Argentina respecto a otros países de América Latina para C.A.B.A. Y G.B.A. (2006-2011)


 

Ilustración 7 – Evolución de las opiniones respecto a la creencia que el endurecimiento de penas traerá mayor seguridad para C.A.B.A. y G.B.A. (2006-2011)


Ilustración 8 – Evolución de las opiniones acerca de la pena de muerte como solución al problema de la inseguridad para C.A.B.A. Y G.B.A. (2006-2011)


 

 

Ilustración 9 – Evolución de la Relación entre Desocupación y Delincuencia como principal preocupación para los argentinos


 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ilustración 10 – Evaluación del Problema del Delito – Argentina (2006-2010)


 

Tabla 3 – Argumentos justificatorios de quienes apoyan la pena de muerte (2009)

Justificación 

Porcentajes 

Este tipo de gente es irrecuperable 

19 

El que mata debe morir 

16 

Como ejemplo 

15 

Habría menos delitos

13 

Los delincuentes no tienen miedo 

11 

Si mata no merece vivir 

9 

Si la víctima es inocente/un familiar 

8 

Concientizar a los delincuentes 

3 

Si la justicia está segura 

3 

No confía en la justicia, salen libres 

3 

Totales 

100

 

 

En estos enlaces de internet se puede apreciar el rol y la operatoria de los medios de comunicación, particularmente la televisión en relación a la construcción social de la inseguridad como una herramienta de control social y de intervención política (los programas TVR, Duro de Domar y 678 pertenecen a una misma productora llamada PPT -Pensado para TV- y su contenido es la realización de análisis crítico acerca de los medios de comunicación de masas, los tres programas se transmiten en emisoras de TV de aire):

 

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Notas a Pie de Página:

1 Recomendamos ver particularmente el seguimiento del caso Pomar donde se llega a plantear seriamente la hipótesis de la abducción extraterrestre para explicar la desaparición de la familia que finalmente es hallada muerta por un accidente de tránsito.

2 Caimari, Lila: Suceso de Cinematográficos Aspectos. Secuestro y Espectáculo en el Buenos Aires de los Años Treinta en Caimari, Lila (Comp.): La Ley de los Profanos. Delito, Justicia y Cultura en Buenos Aires (1870-1940). Buenos Aires: FCE, 2007.

3 Lo que podemos apreciar en la ilustración 2 para la Provincia de Buenos Aires, en la ilustración se aprecia que, pese a existir cierta concomitancia en la variación, la relación entre ambas varialbes dista mucho de ser una covarición lineal. En las ilustraciones 3 y 4, fundamentalmente en esta última, se aprecia una concomitancia mayor en la variación de la tasa de homicidio en comparación con, por un lado las tasas de pobreza e indigencia (ilustración 3) y por otro con el Coeficiente de Gini de desigualdad.

4 Calcagno, Alfredo E.: ¿De Qué Inseguridad Se Habla? Los Grandes Medios Intoxican, Pero Los Delitos, Según Organismos Internacionales, Bajan. Publicado en http://uol.elargentino.com/nota-36334-El-discurso-de-la-inseguridad.html

5 Cuniberti, Ezequiel: Inseguridad ? Para la ONU Argentina NO es Colombia, para los Medios Masivos SI publicado en http://soydondenopienso.wordpress.com/2010/02/13/inseguridad-para-la-onu-argentina-no-es-colombia-para-los-medios-masivos-si/

6 http://www.jus.gov.ar/media/109057/Argentina2008_homi.pdf

7 Natanson, José: Política, Inmigración y Prejuicios. Diario Página 12 del 13/12/2010, disponible en http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/158561-50851-2010-12-13.html

8 INDEC: Origen de la población nativa y no nativa según censos nacionales. Años 1914 – 1991. Disponible en http://www.indec.gov.ar/nuevaweb/cuadros/2/a2001_020307.xls

9 Fuente De Los Datos: Sistema Nacional De Estadísticas Sobre Ejecución De La Pena. Informe Anual Servicio Penitenciario Federal. SNEEP 2008. Dirección Nacional De Política Criminal. Subsecretaría De Política Criminal. Ministerio De Justicia, Seguridad Y Derechos Humanos http://www.jus.gov.ar/media/108982/Informe%20SNEEP%20SPF%202008.pdf

10 Alcalde estadounidense que aplicó la “mano dura” y la “tolerancia cero” en la ciudad de Nueva York como método para enfrentarse al tema de la inseguridad social.

11 En la misma línea, se pronunciarían también “famosos” como el actor Mike Amigorena, la actriz Moria Casan, el conductor de televisión Jorge Rial, el empresario/animador Gerardo Sofovich y el empresario Guillermo Coppola.

12 Fair, Hernán: “El Que Mata Tiene Que Morir”. El Discurso De La Mano Dura En La Argentina Actual. Anagramas, Volumen 8, Nº 16, Enero – junio de 2010. Medellín, Colombia. Págs.75-76. En los siguientes enlaces se pueden apreciar las declaraciones de personajes mediáticos referidos en el fragmento: http://www.youtube.com/watch?v=ll97LceCHao&feature=related; http://www.youtube.com/watch?feature=endscreen&NR=1&v=C8G-xfltcgk; http://www.youtube.com/watch?v=u9R3QkPe-PY; http://www.youtube.com/watch?v=IEfzSfhD4Z0; http://www.youtube.com/watch?v=wLXc904KT18.

13 Caimari, Lila: Castigar Civilizadamente. en Sandra Gayol y Gabriel Kessler (compiladores), Violencias, delitos y justicias en la Argentina, Universidad Nacional de General Sarmiento, 2002, pp144.

14 Zaffaroni, Raúl: Raúl Zaffaroni: “No es la pobreza lo que genera el delito”. Publicado en http://www.derf.com.ar/despachos.asp?cod_des=433235&ID_Seccion=102

15 http://www.youtube.com/watch?v=nPVtAMxSdMU

16 Caimari, Lila: Castigar Civilizadamente. en Sandra Gayol y Gabriel Kessler (compiladores), Violencias, delitos y justicias en la Argentina, Universidad Nacional de General Sarmiento, 2002, pp142.

17 Caimari, Lila: Castigar Civilizadamente. en Sandra Gayol y Gabriel Kessler (compiladores), Violencias, delitos y justicias en la Argentina, Universidad Nacional de General Sarmiento, 2002, pp145.

18
Por ejemplo, la gente hoy tiene en claro que la colimba no existe más, pero son pocos los jóvenes que saben que se terminó porque hace más de 15 años un soldado, Omar Carrasco, tuvo que morir a golpes en un cuartel a manos de dos compañeros que seguían órdenes de un superior… ¿Cuántas generaciones de jóvenes pasaron por este sistema de formación y qué terminan haciendo después? Cuándo el Servicio militar se instituyó, en 1901, se lo presentó como “un instrumento de moralización pública”. Pero a lo largo del siglo XX quedó demostrado que ese ejército, que pretendía encauzar y formar ciudadanía terminó, siendo una amenaza real para las instituciones del país y los trabajadoresEs cierto, la colimba siempre estuvo vinculada con el abuso y la tortura. En la década del ’10, se conoció una práctica denominada como el submarino, que consistía en atar de pies y manos a los conscriptos, obligarlos a sumergirse en el río y bucear por debajo de un barco. Fue una práctica que provocó la muerte de 30 soldados en Corrientes. Es más, durante la pasada dictadura se produjo la desaparición de más de 200 soldados de los cuarteles. Eso sin mencionar los bailes y metodologías siniestras, como aplaudir cardos o tormentos que provocaban principios de deshidratación. Los ex soldados con los que hablé me contaron que a veces, como castigo, algunos eran atados en el interior de las carpas debajo del sol, con un tarro de agua en el pecho porque con el calor, la persona siente la sensación de que se ahoga dentro de un horno…
las secuelas de esos abusos siguen durante muchos años. Esto es algo que se toca en la película. Hay casos de alcoholismo, problemas psicológicos y físicos que todavía hoy afectan a quienes tuvieron que hacer la conscripción en el monte tucumano. Entre 1975 y 1983, los años más álgidos de la represión estatal en Argentina, más de 400.000 jóvenes pasaron por los cuarteles, contando además los que debieron ser movilizados al Atlántico Sur como consecuencia del conflicto con Gran Bretaña. Eso solo nos da la pauta de que, entre nosotros, tenemos toda una generación que padeció abusos sistemáticos en las unidades militares. …Goyeneche, Marcelo: “Un alegato contra la militarización de las sociedades”. Publicado en http://lavozdeloscolimbas.blogspot.com/

19 Visñovezky, Jerónimo: La Hegemonía Nos Convence Que Somos Invisibles. En Internet: http://www.jeronimov.com/ejemplos.pdf

20 Caimari, Lila: Castigar Civilizadamente. en Sandra Gayol y Gabriel Kessler (compiladores), Violencias, delitos y justicias en la Argentina, Universidad Nacional de General Sarmiento, 2002, pp148.

21 Policías en Acción es el nombre de un programa en el cual las cámaras de TV viajan junto a los policías en sus patrulleros cuando van a procedimientos policiales.

22 Heriberto Frías, “Crónicas desde la cárcel“, Historias, (2), Octubre–diciembre de 1985, pp. 47 – 71. (Publicadas en El demócrata, durante el año de 1895).

23 Calcagno, Alfredo E.: ¿De Qué Inseguridad Se Habla? Los Grandes Medios Intoxican, Pero Los Delitos, Según Organismos Internacionales, Bajan. Publicado en http://uol.elargentino.com/nota-36334-El-discurso-de-la-inseguridad.html

24 Buffington, Robert: Criminales Y Ciudadanos En El México Moderno. México: Siglo XXI, 2001. Pág. 66.

25 Juan Carlos Blumberg es un empresario textil y político argentino cuyo hijo, Axel Blumberg, fue secuestrado el 17 de marzo del 2004 y posteriormente asesinado por sus captores. El crimen despertó la ira de amplios sectores de la sociedad, que se veían amenazados por la inseguridad en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Se realizaron multitudinarias marchas para exigir el esclarecimiento del caso y mayores controles por parte de la policía, y Blumberg estableció la Fundación Axel Blumberg por la Vida de Nuestros Hijos, de la cual es presidente.

Con el paso de los años, su popularidad descendió por varios motivos: en parte, tras saberse que había hecho uso ilegítimo del título de “ingeniero” en sus presentaciones públicas, por otra parte, por sus exabrutos verbales, y en parte, por las características de sus propuestas para combatir la inseguridad a la que muchos se opusieron observando su matiz conservador, clasista y derechista.

26 La llamada Ley Blumberg (Ley 25.886) es una ley aprobada por el Senado y la Cámara de Diputados el 14 de abril de 2004, que modifica en el Código Penal argentino la figura de los delitos con armas.1 Existen otras dos leyes que se conocen como Blumberg, que son la Ley 25.882 que modifica el art. 166 del Código Penal que entró en vigor el 4 de mayo de 2004 y la Ley 25.891, de servicios de comunicaciones móviles por la cual se instituye un Registro de Usuarios.

Entre otras cosas las Leyes Blumberg estipulan en 50 años la pena máxima de prisión por sumatoria de delitos para un condenado o una condenada por delitos gravísimos (violación seguida de muerte, secuestro extorsivo seguido de muerte, etc).

El nombre de Ley Blumberg se debe a que el principal impulsor de dicha ley fue el empresario textil de Buenos Aires, Juan Carlos Blumberg, cuyo hijo Axel fue secuestrado y asesinado en abril del mismo año.

El señor Blumberg, que tuvo su pico más alto en dos manifestaciones populares multitudinarias: la primera (150.000 asistentes) al Congreso y la segunda (100.000), a Tribunales, realizadas en 15 días y que apuntaban a reformar la legislación represiva en general, y a una mayor eficiencia del Poder Judicial. En el mismo año, el Senado de la Nación aprueba la norma conocida como “La Ley Blumberg”, que agrava las penas para delitos tales como secuestros y violaciones seguidos de muerte, etc.

27 Buffington, Robert: Criminales Y Ciudadanos En El México Moderno. México: Siglo XXI, 2001. Pág. 71-72.

28 La Asignación Universal por Hijo es un seguro social de Argentina que consiste en otorgar a trabajadores desocupados u ocupados pero sin registrarse formalmente un subsidio por cada hijo menor de 18 años. Fue creado el 28 de octubre de 2009 por el el decreto 1602/09 del Poder Ejecutivo de la Nación. A partir de mayo de 2011 se extendió a las personas por nacer con 12 semanas de gestación.

29 Sanz: “La asignación universal por hijo se va en droga y juego”, Publicado en lapolíticaonline el 15 de mayo de 2010, disponible en http://www.lapoliticaonline.com/noticias/val/65548/sanz-%E2%80%9Cla-asignacion-universal-por-hijo-se-va-en-droga-y-juego.html

30 Buffington, Robert: Criminales Y Ciudadanos En El México Moderno. México: Siglo XXI, 2001. Pág. 72-73.

31 En este mismo sentido podemos recordar que uno de los principales propagandistas de la dictadura militar, José Gómez Fuentes, quien además era el conductor del noticiero central del canal de TV Argentina Televisora Color (ATC) –el noticiero más visto durante la Guerra de Malvinas- quien al cerrar su transmisión decía la siguiente frase/muletilla: “Asi están dadas las cosas, nosotros le presentamos los hechos, usted los analiza y saca sus propias conclusiones.”

32 Lila Caimari (Compiladora), La Ley De Los Profanos. Delito, Justicia Y Cultura En Buenos Aires, FCE – Universidad de San Andrés, 2007. Pág. 212

33 Lila Caimari (Compiladora), La Ley De Los Profanos. Delito, Justicia Y Cultura En Buenos Aires, FCE – Universidad de San Andrés, 2007. Pág. 219

34 Lila Caimari (Compiladora), La Ley De Los Profanos. Delito, Justicia Y Cultura En Buenos Aires, FCE – Universidad de San Andrés, 2007. Pág. 222

35 Lila Caimari (Compiladora), La Ley De Los Profanos. Delito, Justicia Y Cultura En Buenos Aires, FCE – Universidad de San Andrés, 2007. Pág. 221

36 Lila Caimari (Compiladora), La Ley De Los Profanos. Delito, Justicia Y Cultura En Buenos Aires, FCE – Universidad de San Andrés, 2007. Pág. 238

37 Lila Caimari (Compiladora), La Ley De Los Profanos. Delito, Justicia Y Cultura En Buenos Aires, FCE – Universidad de San Andrés, 2007. Pág. 244-245

38 Lila Caimari (Compiladora), La Ley De Los Profanos. Delito, Justicia Y Cultura En Buenos Aires, FCE – Universidad de San Andrés, 2007. Pág. 249

39 El sábado 16 de junio de 1990 en horas del mediodía Santos, que por entonces tenía 42 años, estaba en una zapatería con su mujer escuchó la alarma de su cupé Fuego que se había accionado cuando los jóvenes Osvaldo Aguirre y Carlos González le robaron el pasacasete. Santos, a quien ya le habían robado doce veces en la misma forma, subió con su esposa a su vehículo y persiguió a los ladrones, que iban en una camioneta Chevy, hasta darles alcance. Cuando esto sucedió su mujer gritó asustada “¡Nos van a matar!”, porque le pareció que uno de ellos buscaba algo en el vehículo, lo que hizo que Santos, sin detenerse, les hiciera dos disparos con un arma que llevaba y en cuyo manejo era hábil. Los ladrones, que no portaban arma alguna, murieron en el acto al ser alcanzados con una bala en la cabeza cada uno.

40 Rincón, Omar; Rey, Germán: Los Cuentos Mediáticos Del Miedo. Publicado en Urvio, Revista Latinoamericana de Seguridad Ciudadana. No. 5, Quito: FLACSO Sede Ecuador. Septiembre 2008. Págs. 34-45.

41 Fuente: INDEC: http://www.indec.gov.ar/nuevaweb/cuadros/8/h030601.xls

42 http://www.jus.gov.ar/media/109054/Argentina2008_evol.pdf

43 Fuente: http://www.nuevaszonceras.com.ar/noticias/estadisticas-de-crimen-y-percepcion-de-inseguridad

44 http://www.jus.gov.ar/media/109057/Argentina2008_homi.pdf

45 http://www.jus.gov.ar/media/109057/Argentina2008_homi.pdf

46 Fuente: Spinelli, H; Macías, G. y Darraidou, V.: Procesos Macroeconómicos y Homicidios. Un Estudio Ecológico en los Partidos del Gran Buenos Aires (Argentina) Entre los años 1989 y 2006. Publicado en Salud Colectiva, septiembre-diciembre, año/vol. 4, número 003. Universidad Nacional de Lanús. Buenos Aires, Argentina. 2008. pp. 288.

47 Fuente: Spinelli, H; Macías, G. y Darraidou, V.: Procesos Macroeconómicos y Homicidios. Un Estudio Ecológico en los Partidos del Gran Buenos Aires (Argentina) Entre los años 1989 y 2006. Publicado en Salud Colectiva, septiembre-diciembre, año/vol. 4, número 003. Universidad Nacional de Lanús. Buenos Aires, Argentina. 2008. pp. 289.

48 Fuente: Spinelli, H; Macías, G. y Darraidou, V.: Procesos Macroeconómicos y Homicidios. Un Estudio Ecológico en los Partidos del Gran Buenos Aires (Argentina) Entre los años 1989 y 2006. Publicado en Salud Colectiva, septiembre-diciembre, año/vol. 4, número 003. Universidad Nacional de Lanús. Buenos Aires, Argentina. 2008. pp. 289.

49 Fuente: Elaboración propia sobre encuestas sobre índice de temor ciudadano realizadas por el Centro de Estudios para la Convergencia Ciudadana

50 Fuente: Elaboración propia sobre encuestas sobre índice de temor ciudadano realizadas por el Centro de Estudios para la Convergencia Ciudadana

51 Fuente: Elaboración propia sobre encuestas sobre índice de temor ciudadano realizadas por el Centro de Estudios para la Convergencia Ciudadana

52 Fuente: Elaboración propia sobre encuestas sobre índice de temor ciudadano realizadas por el Centro de Estudios para la Convergencia Ciudadana

53 Fuente: Elaboración propia sobre datos de Latinobarómetro.

54 Fuente: Laboratorio de Investigaciones sobre Crimen, Instituciones y Políticas: IVI – Índice de Victimización. Ciudad de Buenos Aires: Universidad Torcuato Di Tella. 2010. Página 7.

55 Fuente: Gimenez, J.; Monteverde, Ma.; Doria, R.: Inseguridad, Robos, Delitos, Secuelas Psicofísicas y el Sentimiento Social. Año 2009. Calidad de Vida Año 1 Número 3, UFLO, Buenos Aires, Página 59.